11/10/2026

VG PEÑA LABRA, HERMANDAD DE CAMPOO DE SUSO (CANTABRIA)- 2028,70 m (desde la Cruz de Cabezuela)

Tenía esta ruta en mente hace mucho. Piedrasluengas siempre me ha atraido, siempre recuerdo una vez, la primera de la que soy consciente, en que subimos en coche por Navidad y pasamos por ahí rodeados de acebos cubiertos de bolitas rojas y de nieve. Es una foto fija en mi cabeza. Hemos subido muchas otras veces al Mirador de Piedrasluengas pero nunca lo he vuelto a ver como entonces, ahora está todo más enmarañado. Pero sí he visto 'El Encuentro', un monumento que muestra el encuentro entre un purriego (natural de Polaciones) y un lebaniego (natural de Liébana) seguramente cerrando un trato como se hacía antes, con un apretón de manos. No hacía falta más. Y llevan los complementos típicos de la zona: albarcas, boina, vara y paraguas en la espalda. Está justo en el Mirador de la Cruz de Cabezuela. Y desde ahí, en la foto, detrás de ellos, se ve esa peña tan característica, Peña Labra. Y coincide que tiene un vértice geodésico. Así que...

Primero estuvimos en el Mirador de Piedrasluengas, parada obligatoria, y echamos un vistazo a la peña que desde este punto tiene otro aspecto:
Después ya fuimos hasta el otro mirador, el de la Cruz de Cabezuela, muy cerca, y comenzamos la ascensión, pasando junto a lo que queda de un invernal:
A la sombra por un bonito hayedo:
Con vistas:
Montañas, bosques,...:
Avanzamos, dejamos atrás la sombra, pero, de momento, por pistas claras:
Con la figura tan reconocible de la peña como referencia:
A nuestro alrededor:
 Ahí había un prado al que subió un grupo con el que hablamos un rato. Parte de ellos, niños y personas mayores, subieron en coches todoterreno, pero los que podían, preferían subir andando. En una desviación ellos se fueron a la izquierda y nosotros continuamos subiendo:
Cualquier flor capaz de lucir a esa altura se merece una foto:

        
Por aquí las abejas se 'ponen las botas' y los amantes de la miel de brezo (como mi marido) se ponen contentos:
Las vacas también estaban felices (y con hambre):
La última parte antes de llegar a la punta de la Peña tenía bastante desnivel. Cuando llegamos a esa parte, más rocosa, vimos que las rocas eran como un conglomerado de piedras de río, redonditas, parecian estar fuera de lugar a esa altura. Pues no, estaban en su sitio, y nosotros estábamos pisando el cauce de un río prehistórico a 2000 m de altitud: Hace unos 250- 300 millones de años, la zona estaba cruzada por ríos caudalosos que arrastraban rocas que iban perdiendo las aristas por el arrastre y el choque entre ellas convirtiéndose en cantos rodados que más tarde fueron quedando enterrados y compactados por otros sedimentos formando rocas sólidas. Mucho después, los movimientos tectónicos de la Tierra elevaron la zona y lo que había sido la base de valles fluviales dieron lugar a las cumbres de la Cordillera Cantábrica:
Era algo como esto, curioso cuando menos:
Y... ¿qué me decís de esta flor de azafrán silvestre y del escaramujo compartiendo territorio?:
Nos íbamos acercando a lo que a mí siempre me recuerda a la proa de un barco viendo la peña desde esta perspectiva:
Y allí saltó la sorpresa: un rebeco nos miraba con curiosidad:
Me di mucha prisa en hacerle alguna foto, pensando que huiría, pero solo cambió una vez de posición, se puso en un lugar más abierto y allí se estuvo mucho rato, bueno, allí lo dejamos..., no nos tenía ningún miedo:
El paisaje a nuestro alrededor seguía siendo espectacular. Desde aquí mirábamos hacia donde habíamos estado por la mañana antes de empezar. En la foto se ve Piedrasluengas, el Mirador de Piedrasluengas y por detrás la Montaña Palentina:
Nosotros seguimos por la base de la pared, los jitos de cantos rodados nos guiaban a veces (otras no tanto):
Aunque hay una chimenea por la que se puede subir al alto de la Peña, nosotros preferimos llegar hasta el final del lado largo y, ya por el otro lado, por el norte, nos volvimos en busca del vértice. Pasamos por debajo de esta  cruz, pero lo primero era lo primero:
Un poco más adelante estuvimos con un matrimonio y su hijo que venían de la otra parte, de Alto Campoo, por el Pico Tres Mares, también les había gustado mucho. Nosotros llegamos al vértice, a 2028,70 m de altitud:
Para la posteridad:
Ya que estuve...🙋‍♀️
Hacia el norte, la Sierra de Peña Sagra, Tresabuela, Lombraña (se ve hasta el caserío donde paramos de vuelta a casa a tomar un refresco, donde está la estatua de Revilla), el Embalse de la Cohilla,...:
Nuestro objetivo era este y estaba conseguido, ya puedo poner otro ✅ en mi lista:
Esta era la chimenea por la que se podía subir más directamente, caminando menos, pero no lo vimos necesario, anduvimos un poco más y listo:
            
A la vuelta sí que nos acercamos a la cruz, creo que ponía que era de 1962, de hierro y con un buzón:
Comienza la bajada, ahora con la Sierra de Peña Sagra a la derecha y Picos de Europa a la izquierda, al fondo:
Nos vamos alejando de la proa-frente de Peña Labra:
Por el camino, no lo puedo evitar:
Más distancia, inconfundible:
En la campa donde un grupo se había reunido por la mañana, ya no quedaba nadie:
La línea que marca esa sierra es la que marca el límite entre Palencia y Cantabria y es la que seguimos nosotros para subir y ahora para bajar:
La perspectiva engaña, no parece que la peña tenga el largo que tiene en realidad, es casi un km que anduvimos por la base de la roca, fue lo más complicado, no siempre veíamos claros los pasos:
Las nubes que a veces planeaban sobre nosotros, daban al entorno una variedad de colores, de sol-y-sombras, espectaculares:
El camino de vuelta lo hicimos más o menos por el mismo camino, excepto cuando nos quedaban casi 2 km que optamos por pasar por otra zona del bosque de hayas, precioso. Ya lo vimos al subir, pero por seguir el track que llevábamos no lo hicimos, pero a la vuelta, lo hicimos. Resultó ser un poco más largo, pero creo que merece la pena:
Por algún tramo, las hayas se veían ya entradas en años, más bonitas todavía:
Y así volvimos al punto de inicio, al Mirador de la Cruz de Cabezuela, un ratín allí y nos bajamos hacia Puentenansa. En total fueron unos 15 km, con alguna parte un poco durilla, pero estuvo muy bien, con muy buenas vistas hacia todas partes, muy variada y entretenida.
Como siempre, acompaño el relato con el mapa de la ruta (bueno, es la ruta exacta que me grabó Wikiloc, que siempre hay que seguir con precaución, porque a veces lo marca aproximado) y debajo el enlace al trck de wikiloc por si lo queréis hacer (recomendable):

26/09/2026

PALENCIA-ALAR DEL REY BUSCANDO PISTAS ALTERNATIVAS AL CANAL DE CASTILLA

No tenía intención de hacer este post del último día de nuestra aventura por Palencia en bicicleta porque tenía (y tengo) un buen cabreo, pero he pensado que sí, que lo voy a hacer y así cierro el círculo. Además me servirá de recuerdo, no sólo quiero recordar lo malo, esto es lo bueno y se va a quedar aquí escrito.

Ya os conte aquí, en la anterior entrada en mi blog, lo que nos pasó el día anterior, así que ese día, en contra de lo que teníamos planeado, nos pusimos a dar pedales después de desayunar, desde Palencia hasta Alar del Rey, donde habíamos dejado el coche como os conté aquí. Teníamos que hacer el mismo trayecto pero en sentido contrario, justo lo que pensábamos hacer en tren por la tarde 😠, en fin...

La idea era que, ya que teníamos que volver, lo queríamos hacer por otros caminos, no por el Canal de Castilla, como hicimos para venir, e intentando que fuera por pistas o carreteras secundarias, con poco tráfico. No fue fácil diseñar la ruta, nos mandaba al Canal. Al final hicimos una que contenía todos los elementos, os cuento...

Salimos de Palencia por una avenida con poco tráfico hasta llegar a una vía de servicio paralela a la CL-615, por la Cañada Real Oriental Leonesa, hasta llegar a un punto en el que nos acercamos al Canal, un tramo por el de Castilla y otro por el de la Retención. Pasamos por Calahorra de Ribas, donde el Canal de Castilla se cruza con el río Carrión, donde se empezó esta gran obra, con el Monumento Conmemorativo del Canal de Castilla. Seguimos por una pista paralela al Canal hasta un poco más adelante que cruzamos al otro margen y 5 km después ya nos desviamos en dirección a Amayuelas de Abajo:

1 km después llegaríamos a Amayuelas de Arriba. A medio camino entre los 2 pueblos paramos para refrescarnos en una 'cascada' que salía de un tubo de riego y desde ahí están hechas las 2 fotos, hacia uno y otro lado: 

A partir de ahí tomamos una pista agrícola que nos subió a una loma, con muchos girasoles y donde mi marido vio cruzar algunos cervatillos (yo estaba intentando dominar el vehículo 😅):
El chico de rojo lo tiene todo controlado (por cierto, al editar las fotos para este post, me he dado cuenta de que él se vistió de rojo los 3 días, es que tiene varios trajes de su club amigo😊):
Desde esa loma bajamos al siguiente pueblo, Población de Campos, donde paramos a tomar una cerveza y estuvimos charlando con un chico que también era muy aficionado a las rutas en bicicleta. Le contamos lo que nos había pasado con el tren, él no sabía nada y tenía que ir a Palencia esa tarde en tren, tenía que ver quién le podía acercar (después me acordé de él, que si vio que los trenes funcionaban, pensaría que estábamos chiflados...):
Volvimos hacia la entrada del pueblo para retomar la ruta y mi marido recordó haberse hecho alguna foto en ese puente barroco sobre el río Ucieza, un cruce emblemático en el Camino de Santiago, así que repetimos foto:
Ahora seguimos por el Camino de Santiago con sus señales inconfundibles:
Enseguida llegamos a Frómista. Aquí para mucha gente que hace el Camino de Santiago, por lo que tiene hoteles, pensiones, bastantes restaurantes,..., pero al que quería ir mi marido (él ha hecho varias veces el Camino) estaba cerrado. Fuimos a otro, comimos el menú, bien. La foto de la iglesia de San Martín de Tours no podía faltar (creo que tengo fotos desde todos los ángulos, siempre que pasamos por ahí, paramos a tomar algo y ...click). Es una iglesia rómanica preciosa:
 
Después de comer tranquilamente y de haber descansado un par de horas, nos pusimos en marcha de nuevo, en dirección a Marcilla de Campos, por una pista paralela a la N-611 y a la A-67. Bordeamos el pueblo y seguimos ruta hacia Las Cabañas de Castilla. La pista se nos cortó un poco más adelante, pero enseguida vimos que la desviación nos llevaba a un puente, este de la foto, que nos llamó la atención por lo protegido que estaba: lo que pasaba por encima era un camino agrícola, de tierra...:
...Y por debajo del puente había una carretera asfaltada, estrecha, sin señalizar, sin estrenar todavía, rodeada de vallas (no era ni la nacional ni la autovía que pasan cerca), el puente con tanta protección que parece que por allí debajo tendría que pasar algo muy importante cada día ... no sé, no lo entendí muy bien, hasta he preguntado a la IA y no me ha sabido responder😕😮. Si alguien me lo explica se lo agradecería:
Continuamos hacia Las Cabañas de Castilla, por un terreno árido, sin rastro de cereales (salvo  los girasoles) que ya fueron cosechados en junio/julio. Estamos en Tierra de Campos:
En Las Cabañas de Castilla vimos estos murales en el consultorio médico. Realmente reflejaban a la perfección lo que se puede ver a lo largo de esta parte de Palencia: los girasoles, los puentes sobre el Canal, los palomares tan simbólicos en Tierra de Campos:
A poco más de 1 km nos encontramos de nuevo con el Canal de Castilla, recorrimos unos 3 o 4 km y llegamos a la esclusa 15  y seguido pasamos por la parte en la que el camino está más alto respecto al Canal, que fue donde comimos a la ida, junto al edificio rojo de la foto:
Mi chico de rojo:
Pasamos de nuevo por el Acueducto de Abánades, el más espectacular, y esta vez sí que hice la foto de esta arqueta de riego, una de las 15 que hay en el Canal (10 de ellas en este Ramal Norte), que tiene una singularidad: su cubierta tiene forma de cúpula, frente a las demás que tienen cubierta piramidal:
Llegamos al restaurante de Carrecalzada con la intención de tomar algo fresco pero estaba cerrado, así que continuamos hasta la 8ª esclusa, a la altura de Ventosa de Pisuerga, donde nos salimos a la N-611 que recorrimos durante 7 km, sin tráfico, para llegar a  Herrera de Pisuerga. Lo primero buscamos un supermercado para comprar agua fresca que para esa altura, 85 km recorridos, nuestro agua estaba muuuuy caliente. Después de quitar la sed con el agua (lo mejor), fuimos a una terraza junto a la plaza del ayuntamiento, para tomar un refresco y descansar un poco. Lo pasamos muy bien con el dueño del bar y algunos de sus clientes, en esta calle tan bien equipada para lo que venía en aquellas nubes del fondo:
Al salir pasamos por otro supermercado para comprar más agua fría y ya nos empezaron a caer gotas. Nosotros aquí, en Cantabria ya conocemos las nubes y los vientos y sabemos cuándo nos va a caer, pero allí no. Nos parecía que no estaba muy oscuro como para mucha lluvia. La luz era maravillosa para las fotos. Retomamos el camino del Canal y ya lo seguimos hasta Alar del Rey:
No, no se echaba las manos a la cabeza porque estábamos llegando a nuestro destino (estábamos ya en la esclusa 1), era porque las gotas ahí ya eran gordas como pelotas. 
Tuvimos que correr porque empezó a caer un chaparrón. Nos resguardamos en la estación de Alar del Rey hasta ver si se pasaba la lluvia y cual fue nuestra sorpresa cuando oímos anunciar que el tren procedente de Palencia con destino Santander estaba a punto de llegar.  No me lo podía creer. Era el tren en el que deberíamos llegar nosotros. Llegó y continuo. Con algo de retraso pero sin incidencias. Nunca me he sentido así. Cuando se pasó la lluvia organizamos las bicis en el coche y nos vinimos para casa. Lo que pudimos hacer estuvo muy bien y con eso me quedo. Lo que nos faltó lo haremos cuando podamos, nos queda pendiente.