27/06/2026

VG IJÁN (HERMANDAD DE CAMPOO DE SUSO, CANTABRIA)-2085 m (desde Brañavieja y hasta el Cornón)

Creo que esta es una de las rutas más bonitas que hemos hecho. Y no fue fácil ni corta, con bastante desnivel en uno de sus tramos, pasamos por 5 picos de más de 2000 msnm (tengo duda con un  pico, la Tabla, creo que es el Cueto de la Horcada con otro nombre), pero siento que todo mereció la pena y no me importaría repetir. Os cuento...
Se trataba de subir al vértice geodésico Iján, perteneciente al municipio de Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria (para entendernos todos, en la zona de Alto Campoo, más arriba de Reinosa). Dejamos el coche en Brañavieja, en el aparcamiento del hotel la Corza Blanca y junto al Albergue Juvenil cogimos un sendero que nos va separando de la carretera que sigue hasta el mirador de la Fuente del Chivo, en la parte más alta de la Estación de Esquí de Alto Campoo. Enseguida nos encontramos con este edificio que, en algún momento sería un punto de vigilancia del bosque, pero ahora me pareció como un centro de interpretación de la zona, con carteles explicativos:
Enseguida una vista de Brañavieja:
Continuamos por una clara pista que va bordeando la Sierra del Cordel a media altura:
La Sierra de Hijar por detrás:
Continuamos avanzando, de momento con un ligero desnivel:
Llegamos a la cabaña Cuencagén, que aprovechamos para tomar un poco de agua y no recuerdo si unas galletitas 😉:
Pero no nos podíamos estar mucho, que veíamos que en la dirección que teníamos que seguir, estaba entrando la niebla:
No puedo evitar hacer alguna foto de la flora de la zona, aunque esta no sea especialmente bonita (creo que es un cardo borriquero), me pareció un claro reflejo de la dureza de la supervivencia, con sus hojas llenas de pinchos, no os parece?:
Tampoco los animales lo tienen muy fácil, casi les costará mantenerse erguidos...:
Desde este Collado de Cuencagén se puede subir al Pico Cordel, que sería el sexto 2000. Nosotros no subimos, que con los otros 5 ya teníamos bastante. En la foto, es el pico más a la derecha:
Buscamos el sendero que a la izquierda nos llevaba al Iján:
Bordeando otro pico, ya vimos el 'vértice':
Esto es lo que hay donde debería estar el cilindro, a 2085 m sobre el nivel del mar :
Pero, tomando como referencia la roca plantada que alguien se ha tomado la molestia en poner así para que todos lo podamos ver de lejos, las vistas son...:
Bajando un poco, hay un buzón de cumbre. La niebla seguía subiendo desde el Parque Natural de Saja-Besaya:
Mirar hacia atrás, hacia el collado de Cuencagén, de donde habíamos subido, impresionaba, aunque en la foto no lo parezca:
Continuamos por la divisoria, el Collado los Tornos:
Vista del Cordel y la ladera por la que subimos:
El Iján que acabamos de dejar atrás:
Desde el collado subimos un nivel por una brecha para alcanzar el Pico Cordela o Cuencagén a 2053 msnm:
Vista hacia atrás, con el Pico Cordel detrás, a la derecha, y el Iján a la izquierda:
Vistas de la Sierra de Peña Sagra y los Picos de Europa al fondo:
Avanzamos por el Portillo la Horcada:
Panorámica hacia el Parque Natural Saja- Besaya
Dejando atrás el Pico Cordela:
Nos dirigimos al Cueto de la Horcada (o la Tabla), reconocible por su roca puntiaguda, pasando por senderos más o menos claros pero casi siempre tapizados de lo que creo que era la planta del arándano:
Con vistas hacia las instalaciones de Alto Campoo:
A partir de aquí ya no me atrevo a poner nombres a los picos porque puedo confundir uno con otro. Además del Iján, el Cordela y la Horcada, nos faltaba el Bóveda para, finalmente, llegar al Cornón.
   Seguimos avanzando, la colocación de las rocas te hacía pensar:
Al avanzar esto:
Y al acercarnos...😲:                               
Asomarse, obligatorio:
Mirar hacia atrás, un espectáculo:




Y hacia delante...:
Seguimos por un paisaje otoñal:
La niebla añadía un plus de belleza al entorno:
A ratos, se iba disipando, el paisaje cambiaba por momentos:
Hacia la parte de la estación de esquí, siempre había más visibilidad:
Panorámica hacia los valles del Saja y Nansa:
Un colorido tan alucinante:
Todo taaan bonito:
Y llegamos a mi tan temido Paso de la Muerte! Había leído que había que pasar por ahí y realmente me daba miedo. Mi marido llegó primero a la senda y cuando miró para atrás me pilló cogiendo aire por la nariz y exhalando por la boca, en plan: Mar, relájate  ¿lo visualizáis? pues todavía se está riendo... En fin, el caso es que no era para tanto, tampoco tan fácil como lo que se ve en la foto, pero bueno... lo solventamos como pudimos (hasta me dio tiempo a hacer la foto, que quedó chula y todo...):

Aquí mi marido resquiló en solitario (yo me estaba recuperando 😊, es broma):
A medida que avanzábamos, íbamos teniendo vistas más amplias hacia las Estación de Esquí y Montaña Alto Campoo, con sus diferentes pistas, la Balsa las Hoyas, el Pico Cuchillón a la izquierda, el Pico Tresmares a la derecha,...:
Y vimos el final de los 14 km que forman la Sierra Cordel y la prolongación de otros 4 km hasta Peña Labra (en la foto, la 'meseta' que se ve más hacia la derecha, con un VG que ya hemos visitado):
Llegamos al Cornón, a 2125 msnm, el pico más alto de la Sierra del Cordel, con su tan fotografiada mochila roja, un buzón de cumbre, homenaje a los montañeros: 
Ya habíamos estado en este pico, hace años, cuando subimos al Pico Tresmares, pero nos estuvimos un rato disfrutando de las vistas hacia todas partes. Y ya solo nos faltaba bajar por una zona de rocas, aquellas que ya conté que no entendía muy bien qué había pasado para que estuvieran allí, de aquella manera, aunque en esta ocasión no se veían tan desnudas (os lo conté aquí) hasta el aparcamiento del Collado de la Fuente del Chivo:
A partir del collado fuimos bajando hasta el coche como nos pareció, unas veces por la carretera y otras campo a través, entre los postes de las telesillas, los cañones de nieve artificial, las pistas de esquí,...,  fue muy entretenido. En total nos salieron unos 16 km, fue larga, pero muy bonita, la verdad y creo que septiembre es un momento perfecto para hacer esta ruta si, como en nuestro caso, no eres de andar por nieve, que eso le dará a la ruta otro plus extra. 
Termino con un mapa orientativo como es mi costumbre, bueno, dos algo diferentes de los que hago otras veces,  pero que, igualmente, sirven para hacernos una idea del recorrido (hoy he aprendido cosas nuevas 💃). Hacer la ruta no tiene mucha dificultad sabiendo que tienes que empezar por la pista hasta la cabaña Cuencagén, subir a la cumbre de la Sierra y crestear hasta llegar al Cornón para después bajar a la estación de esquí:

16/06/2026

VG GÁNDARA (VALDÁLIGA, CANTABRIA)- 925,5 m (desde Bustriguado)


Otro objetivo cumplido, otro vértice geodésico alcanzado, uno más de los 112 que hay aquí, en Cantabria (hay listas que hablan de 111, pero yo tengo 112, el último que se ha incorporado está justo en el límite con Castilla- León).
Comenzamos esta ruta en Bustriguado, un barrio en el municipio de Valdáliga, a unos 70  km de casa. Aparcamos al final de las casas, junto a una pequeña plaza con una fuente y un banco:
Al lado, el arroyo que da nombre al barrio y felicidad a las gallinas:
Al principio, vamos siguiendo el curso del arroyo:
Llegamos a una bifurcación y nosotros seguimos por la izquierda, en la dirección que  indica hacia  la Llasca de los Moros. Enseguida cruzamos un puente:
Se puede cruzar por el puente, doy fe, pero a mi marido no le ofrecía mucha confianza 😄:
Entre tanto árbol, en pleno bosque, un respiro:
Y alguna florecilla silvestre, surgiendo desde el otoño:
Llegamos a la Llasca de los Moros, hay que dejar el sendero y bajar unas escaleras hasta llegar a este mirador (está señalizado):
La cascada nos sorprendió muchísimo. Ni  habíamos oído hablar de este salto de agua ni habíamos visto ninguna foto y creo que solo llegar hasta aquí, apenas a 1 km, ya merece la pena, incluso se puede hacer con niños, es un sendero fácil:
Y si primero bajamos, ahora toca subir las escaleras:
           
Desde arriba, el salto de agua se ve así, no se aprecia la altura de la caída, casi 40 m:
Seguimos avanzando cerca del cauce del río viendo cómo la fuerza del agua va horadando las rocas de las orillas y saltando aquí y allá:
Continuando por la pista, llegamos a un árbol singular, enorme, con el tronco hueco en su mayor parte, parecía una boca capaz de tragarnos. De hecho tengo una foto con mi marido delante de la abertura y es bastante más grande que él:
                       
A partir de ese árbol la pista  tuerce hacia la izquierda y comienza a zigzaguear, pasando por una zona de varios invernales. Había leído que por aquí había una finca con perros que salían al camino y que era peligroso. Yo iba con miedo, muy despacio y muy callando. No se oía nada, pensaba que no estarían los perros, cuando de repente lo vi, un mastín a la orilla del prado, pero ni salió al callejo ni siquiera nos ladró, se ve que es ya mayor y pasa de la gente.
En la siguiente curva encontramos otra cabaña, un invernal donde el ganado puede guarecerse en los días más duros del invierno:
Avanzamos hasta la siguiente curva desde donde teníamos esta vista del que creo que llaman Castillo de Bustriguado (no estoy segura de que sea este pico...). Intuíamos que la pista que se veía desde aquí sería la que después íbamos a bajar nosotros. Así fue:
Seguíamos ascendiendo y un poco más al noreste una vista de Bustriguado, donde comenzamos, y al fondo la costa, a la altura de San Vicente de la Barquera, Comillas,...
Llegamos a un tramo de piedras sueltas y agua que bajaba, pero buscando la mejor forma de avanzar, no tenía más dificultad:
Desde ahí, de repente, empezamos a ver una columna de humo, el principio de un incendio por la parte que presumíamos que tendríamos que bajar. La verdad es que daba mucha pena e impotencia verlo:
Seguimos avanzando, de repente vimos cómo la niebla venía detrás de nosotros, quitándonos la vista. Al principio pensamos en el humo, pero no olía, no podía ser... Localizamos un buen punto para resguardarnos en caso de necesidad (nada, es broma, un par de losas que formaban un tejadillo para guarecerse una ardilla si acaso) :
Ya en lo alto, tuvimos que salvar alguna charca para poder seguir avanzando:
Pero ningún problema, saltamos de piedra en piedra:
Ya estábamos justo en la divisoria entre los municipios de Valdáliga y Rionansa, separados por una alambrada. Con poca visibilidad a nuestro alrededor, intuíamos que el pico Gándara estaba cerca, aunque no lo veíamos. Pero eso no nos quitaba el hambre, elegimos el comedor con mejores vistas y ... a comer nuestros ricos bocatas, nunca tan cómodos como ese día:
Mientras comíamos, la niebla nos pasaba rozando de un valle a otro. Cuando acabamos ya se empezaban a abrir claros. Seguimos por una pista buscando la subida al pico que teníamos al lado, a nuestra izquierda:
Como no encontrábamos camino claro de subida, decidimos subir campo a través, todavía sin ver el vértice, pero con la esperanza de que estuviera ya cerca y que cuando llegáramos a lo más alto, la niebla acabara de disiparse:
Cerca de la cumbre, no faltó la típica roca en punta donde poder subir a mirar a nuestro alrededor lo que ya se podía ir viendo:
Aunque no estaba del todo claro, mi impresión fue que estábamos rodeados de un paisaje montañoso de gran belleza:
Pudimos ver a los caballos pastando sin importarles nuestra presencia:
Y sí, ya vimos el vértice geodésico, justo en lo más alto, en la parte de Valdáliga:
Al fondo, veíamos las montañas cuando la niebla nos los permitía, bajo la más absoluta indiferencia de los caballos:
Digamos que el vértice no estaba en el sitio más bonito, las estacas y los alambres que lo rodean le restan mucho encanto. Lo único reseñable y no me atrevo a decir que eso le añada algún tipo de belleza, es la calavera de vaca que cuelga de una estaca justo al lado. No sé si en nuestra tierra tiene algún significado (como en EEUU o en Méjico), pero desde luego a mí no me gusta nada: 

La perspectiva siempre merece la pena, a poco que se vea:
Y para mí, la satisfacción siempre es enorme: 
Comenzamos el descenso hacia el otro lado. La explanada del aparcamiento de la Cueva del Soplao quedaba a 'tiro de piedra' (desde allí también se puede subir al Gándara)
Nuestro  siguiente objetivo era el collado del Taladro, la parte más baja que no alcanza a verse desde esta perspectiva, justo por debajo de las cabañas. aunque el sendero está bien marcado en zig-zag, nosotros bajamos todo lo derecho que pudimos, para no tener que cruzar la alambrada una y otra vez (había pasos para cruzarlas):
Al llegar al collado, justo cuando empieza una subida interesante, hay que dejar la pista e irnos hacia la derecha. No estaba muy claro el sendero pero se trata de ir hacia la derecha, por la falda de la montaña (la Sierra de Arnero) y aunque al principio nos costó coger el camino bueno, enseguida lo encontramos (después he visto rutas que van por más arriba, suben la cuesta pronunciada y ya se van hacia la derecha):
Nosotros pasamos a media altura  y fue un camino bien bonito:
Con zonas de bosque más cerrado, que nos ofreció momentos para hacer un poco el tonto:
Ya llegando a la pista principal, la hormigonada, la que veíamos en frente por la mañana, nos entretuvimos un ratito para ver por donde habíamos subido. Se veía perfectamente  la finca de mi miedo a los perros (marcado con rojo):
Cogimos la pista principal y enseguida llegamos a la zona que habíamos visto arder por la mañana. No entendimos muy bien qué había pasado, no sabemos cómo se había apagado, si es que no lo vimos por la niebla. El caso es que había una zona así y no nos pareció ni tanto para lo que había alrededor:
Y así, por esa pista, bajamos los casi 3 km que nos faltaban hasta el coche (a mí no me gusta nada caminar por hormigón, entiendo que es cómodo y claro, pero tan duro... de hecho cuando podíamos ir por la orilla, por prado o monte, lo hacíamos):
Como fuere, a un lado y otro, cosas así de bonitas:
Los últimos 300 m son los mismos de la subida, pero el mismo camino siempre me parece diferente según la dirección que lleves. En esta ocasión, al bajar vi esta pequeña cascada que no vi al subir. Está oscura porque era una zona muy sombría y para poner el agua con efecto seda me quedó un poco oscura, no porque fuera ya de noche:
Y así terminamos la ruta, donde empezamos, sentados junto a la fuente de Bustriguado, después de recorrer algo menos de 15 km, con un desnivel acumulado de 916 m, llegando a la cima del VG Gándara que está a 925,5 msnm. En su conjunto, considero que es una ruta difícil por lo que nos costó encontrar la senda buena a partir del Collado del Taladro. Pero es muy bonita.
Como siempre, dejo un mapa orientativo de  la ruta, pero si queréis  ver el track con más detalle, clic en este enlace: