30/03/2026

VG's TABLAO (VILLAFUFRE, CANTABRIA)-845,2 m Y BERANA (VEGA DE PAS, CANTABRIA)-885,8 m (desde Aloños)

Otra preciosa ruta que hicimos persiguiendo vértices geodésicos de aquí, de Cantabria. Algunos pensaréis, seguramente, que vaya manía con los vértices... pues sí, pero bueno, cada uno tenemos nuestras rarezas 🙈. En mi caso esto me sirve para mantener mi mente y mi cuerpo activo y dirigido: busco el vértice, selecciono la ruta más adecuada, lo estudio, lo preparo para el día (y la estación) más adecuado, me esfuerzo en hacerlo (siempre con el apoyo y el ánimo de la mejor compañía), y mientras lo hago y sobre todo cuando lo termino, me siento taaan capaz, a veces tan empoderada y siempre  taaan feliz de conseguirlo... Después, ya en casa veo las fotos, las selecciono, las edito, escribo el post, lo comparto con la intención de que sirva de inspiración a alguien, voy viendo esas fotos a lo largo de los años... así que me merece mucho la pena, la verdad. Antes de esto, hemos hecho la costa de Cantabria por etapas (y no seguidas) y me pareció tan positivo que enseguida busqué otro pretexto para hacer esas cosas que tanto me gustan: andar y ver paisajes que me emocionen.

 Pues bien, en esta ocasión visitamos dos vértices en la misma ruta, el Tablao y el Berana. Están bastante cerca (bueno, a unos 6 km, pero están casi a la misma altura, siendo fácil pasar de uno a otro). Eso sí, pertenecen a distintos municipios: el Tablao está en Villafufre y el Berana en la Vega de Pas.

 Comenzamos la ruta en Aloños, siguiendo el track que me pareció  más indicado. Pero a los 2 km nos encontramos con un cartel de 'peligro, gente cazando', se oían tiros y decidimos volvernos, pensando en alguna otra ruta por la zona. Pero entonces pensamos en hacer esa misma ruta, pero al revés, así llegaríamos a la zona de caza ya por la tarde, cuando los cazadores se hubieran ido para casa. Volvimos al punto de inicio y nos subimos hacia el Mirador de Aloños, enseguida con estas vistas sobre el pueblo, con las montañas del Alto Asón al fondo:

Atravesamos un pequeño bosque de hayas (no el famoso 'Hayal de Aloños', ese está en la otra dirección, por donde al final bajaremos), con árboles de esta talla:
Y un ambiente de completo relax:
Pero al salir del bosquecillo, ya fueron los incendios, ocurridos no hacía tanto por lo que parecía, quienes fueron dirigiendo nuestros pasos, a veces no podíamos seguir el track. Ver lo devastado que queda el suelo siempre me da mucha pena: 
  
El incendio había llegado hasta el borde de los pinos, lo demás estaba abrasado, así que ver en medio un árbol que se había librado le hizo merecedor de una foto (cada vez me gustan más los desnudos árboles en invierno): 
Otra vista con los Picos de Europa y Montaña Palentina nevados al fondo:
Como pudimos fuimos evitando las zonas más chamuscadas y ya vislumbramos nuestro primer objetivo, el Tablao o Tablau, a 845,20 msnm en lo alto del monte:
Allí estaba el vértice, con las mejores vistas:
Hacia cualquier dirección que miraras:
Montañas, verdes prados, incluso se alcanzaba a ver el mar. Esto es Cantabria, infinita:
Por momentos, vimos cómo se iniciaba un fuego, que debía estar controlado porque enseguida fue sofocado:
Después de un rato extasiados con las vistas, comenzamos a bajar para dirigirnos al otro vértice, ahora por una pista a un nivel superior de la que habíamos subido, permitiendo otra perspectiva de la cercanía del fuego al monte de pinos:
En esta foto se ve una parte de la pista por la que habíamos subido, la que viene de la derecha, por encima de lo quemado, subiendo después por la que asciende con la curva a mitad:
Y ya que pasábamos por allí, aprovechamos para subir a la Cruz de Tablao, saltando como las cabras:
La cruz, un poco roñosa y un poco torcida:
Bajamos de allí para retomar el camino:
Cualquier tronco, cualquier raíz, me tentaba...:
Sabiendo cuál era nuestro siguiente objetivo, los senderos zigzagueantes estaban claros:
También pasamos por un diminuto bosque de pinos por el que, como suelo decir yo, parecía que nos había precedido la marabunta: los árboles caídos, 'despeluchados',...:
Y así fuimos dejando atrás lo que llaman la Coronilla, avanzando en los casi 6 km que nos separaban del siguiente punto geodésico (en la foto, el VG Tablao, está en el monte más alejado, por encima de lo quemado, Aloños quedaría más abajo, a la derecha, y el famoso hayal de Aloños, de los pinos más cercanos que se ven a la derecha, hacia abajo (por ahí bajaríamos de vuelta al coche)):
Y así, subiendo una última cuesta, por un terreno pedregoso, con mucha pendiente, llegamos al VG Berana a 885,8 m, con unos montes al fondo que a esa hora tomaron un color especial:
Y ahí el hombre de la gran paciencia, el que confía en mi resiliencia más que yo misma:
Y ya bajamos hacia el hayedo que teníamos que cruzar para volver al coche. Hay una ruta específica para recorrer ese famoso hayal de Aloños, que en otoño está precioso. Nosotros ya lo hicimos hace tiempo y nos encantó (os lo conté aquí, Hayal de Aloños). Por eso ese día no hice fotos del bosque, aunque creo que debería tener una muy especial: bajando, en medio de una alfombra de hojas caídas resbalé y caí al suelo cual larga era, en fin, un espectáculo, 😅😆.
Esta es la ruta que hicimos, grabada:
Y este el track de Fernando Villalba que nos sirvió de referencia, que aunque no lo seguimos exactamente, por el tema de los cazadores y de la zona quemada, en realidad en cuanto te das cuenta hacia dónde hay que ir, te vas orientando perfectamente:
En total nosotros anduvimos algo más de 21 km.
Finalmente, no puedo evitar enseñaros algunas fotos del hayedo de esa otra vez, para que os animéis a hacer la ruta en otoño, eso sí, mejor evitar días de lluvias porque puede haber barro:


 

16/03/2026

VG CABALLAR (VILLAFUFRE, CANTABRIA)-659,3 m (desde Vega de Villafufre)

Esta ruta le rondaba por la cabeza a mi marido hacía mucho tiempo. Él lo ha hecho en bicicleta varias veces y, como allí hay un vértice, sabía que me gustaría subir, y aquel día nos pusimos a ello, un día precioso que comenzamos por una pista con muy buena sombra:Al tomar altura alcanzamos a ver Vega de Villafufre, donde habíamos comenzado la ruta:                              Llegamos al famoso cortafuegos, una pista de tierra arcillosa (menos mal que estaba seca), con un desnivel que asustaba:Pero...¿miedo?, ¿quién dijo miedo? No, enseguida de comenzar a subir se comienza a zig-zaguear hasta media altura y se da un rodeo para evitar el gran desnivel:
                      Fuimos subiendo con vistas al valle del Pisueña...:
Compartiendo espacio y esas vistas con vacas libres y felices:

Y así llegamos a un cruce desde donde veíamos nuestro objetivo, el vértice geodésico, en el pico de enfrente, el de la antena, nuestro referente. Pero antes, y para no hacerlo tan fácil 😨😂, nos fuimos en la otra dirección, hacia la derecha:

La pista se fue haciendo más herbosa, pero estaba clara y taaan bonito todo...:

Alcanzamos nuestro objetivo a este lado del Caballar, el banco con vistas a la Vega de Villafufre, valles pasiegos, hasta Santander se alcanza a ver hacia la izquierda. Aquí se puede llegar desde otros puntos. Estando así, mirando a nuestro alrededor, llegó una chica que se empeñó en hacernos la foto, gracias:

Ahora, como teníamos que regresar un tramo por el mismo camino, aproveché para subirme en la Peña del Sombrero, una piedra grande que en la foto está bajo mis pies y que marca 601 m de altura:

Continuamos el descenso, atravesando un bosquecillo de pinos:
Y justo por el borde de ese bosquecillo acabamos bajando un tramo con un desnivel considerable pero con alegría:

Después giramos a la izquierda y después a la derecha, cruzando a otro sendero ya en la otra loma, la del vértice. Ahí empezó la fiesta. Primero era un sendero claro, húmedo pero se podía andar, hasta llegar a un punto en el que el track que seguíamos nos mandaba salir de esa pista y subir monte a través. Al principio, la pista se iba embarrando, a veces complicado continuar:

A veces encontrábamos por dónde seguir...:

Otras se nos cerraba de vegetación, o de árboles caidos...:

Pasamos un rato con dificultades, hasta que vimos el vértice allá arriba, cerca ya:

Lo conseguimos, VG Caballar, a 659,30 msnm, conquistado, que en algún momento no lo tuvimos nada claro. Un poco de descanso bien ganado:

Viendo así la foto, llegamos por el lado izquierdo, atravesando un monte muy cerrado, por el peor camino posible, el más inaccesible. Ahora teníamos que regresar, pasando primero por la antena, lo cual siempre da tranquilidad, que el acceso a las antenas suele estar en buenas condiciones:
Ya bajando hacia la antena atravesamos un tramo por donde parecía que había pasado la marabunta, estaba devastado:
Y llegamos a la antena del Caballar:
Continuando el descenso, ahora veíamos la otra parte de la ruta. En lo más alto de la loma de enfrente está el banco. Habíamos bajado por la pista  que desciende junto al monte y ya al final de lo que se ve en la foto, nos dirigimos hacia la izquierda y bordeando llegamos a la falda de la montaña en la que estamos para, un poco más adelante, empezar a subir por el bosque:
Y lo que primero subimos, ahora nos toca bajar y lo que bajamos, ahora lo subiremos, por pista clara y seca:
Hasta llegar a la pista inicial, más limpia, pero siempre más aburrida:
Cuando ya casi estábamos abajo, nos fijamos en esta pared, nunca había visto una roca tan negra:
Y así acabamos, después de caminar casi 19 km, ruta larga, complicada en la parte de subir por el monte porque no había sendero claro, pero bonita de hacer.
Como siempre, un mapa (orientativo):