25/05/2026

ROMÁNICO PALENTINO II- AL SUR DEL EMBALSE DE AGUILAR DE CAMPOO

Esta es nuestra segunda ruta en e-bike en un fin de semana en el que disfrutamos de esta nueva actividad para mí. Para mi marido lo de hacer rutas en bici de montaña no es nuevo, lleva muchos km hechos. Para él, lo nuevo es ir conmigo, con lo que eso supone, y hacerlo en bici eléctrica (ya contaré cómo surgió esta nueva locura...😳. Espero que lo haya disfrutado él también🙏.
Bueno, el caso es que el día anterior (os lo conté aquí) hicimos la ruta 'oficial' del románico en Palencia, la que llaman 'Pedaleando el románico palentino', famosa a partir de un programa de Calleja en tv. Transcurre alrededor del embalse de Aguilar de Campoo, más o menos. En esa localidad nos quedamos esa noche y por la mañana, después de desayunar en el mismo hotel, muy bien también, nos pusimos en marcha. Lo primero fuimos a comprar pan para los bocatas de la comida y ya buscamos el inicio de nuestra ruta. 
En esta ocasión nos fuimos hacia el sur del embalse, se suponía que por una carretera con poco tráfico (pero carretera al fin y al cabo), de las amarillas, de tercer nivel, durante los primeros 10 km, hasta Vallespinoso de Aguilar, peeero ...oooh, sorpresa, durante los primeros 4 km me encontré con un nuevo, amplio y maravilloso carril-bici que llegaba hasta el camping Monte Royal y después un sendero durante otro km (prefiero evitar las carreteras si es posible, aunque con mi espejo retrovisor he quitado mucho miedo). 
Un poco antes de llegar al camping cruzamos la carretera para acercarnos al embalse en el que había algún barquito navegando. La vista con la montaña y su manchita de nieve detrás y el bosque reflejado en las tranquilas aguas, transmitía serenidad:
Los siguientes 5 km sí que los hicimos por carretera por la que pasaron un par de coches. Mi marido subió a una iglesia y una necrópolis que vimos en ese tramo pero que no llevábamos en nuestros apuntes, la iglesia de San Martín.
Llegamos a Vallespinoso de Aguilar, donde el día anterior vimos la ermita de Sta. Cecilia, una de mis preferidas, y nos salimos. Nos acercamos a su iglesia parroquial de S. Julián y Sta. Basilisa, que no es románica:
           
Allí preguntamos a un matrimonio por la mejor forma de llegar a Perazancas sin ir por carretera, y nos indicaron por otra pista preciosa:
Yo seguía a mi ritmo, a tanta velocidad🚀 que no le daba tiempo a hacer la foto:
En esta me pilló porque había una curva muy cerrada y él estaba en un nivel más alto, que si no...:
Y cuando nos parecía que nos habíamos confundido porque deberíamos estar ya cerca de Perazancas de Ojeda y no veíamos el pueblo por ningún lado, de repente, bajamos 2 m más y... apareció, allí abajo estaba💃. Pasamos por la fuente y el lavadero (con detalles curiosos) y nos acercamos a la iglesia de la Asunción, declarada Bien de Interés Cultural en 1992 y que, probablemente, fue un monasterio:
Posteriores reconstrucciones han dejado en la iglesia parroquial pocos restos románicos, entre ellos su portada con esa corona de músicos que tocan distintos instrumentos medievales. Están ya bastante deteriorados, pero se aprecian detalles de gran calidad:
También es románico este ventanal, una preciosidad (lástima que no pude o no supe encontrar el ángulo bueno para poder verlo mejor en la foto):
En este pueblo había un bar, cosa extraordinaria. El día anterior no encontramos ninguno (aunque supongo que en Villanueva de Pisuerga sí que lo había, era un pueblo grande), así que este era el primero. Tomamos nuestro aperitivo, cogimos bebida fresca y seguimos la ruta.
Un km más adelante, nos encontramos la siguiente joyita, la ermita de San Pelayo, junto a la carretera:
Es pequeñita, pero muy bonita. Construida sobre los restos de una edificación anterior prerrománica, ha subsistido sin modificaciones, aunque sí ha pasado por obras de consolidación para evitar su derrumbe:
La parte semicircular, el ábside, por fuera, además de las sencillas columnas, presenta una original cornisa llena de arquillos ciegos, un friso de esquinillas y una banda taqueada, que hasta a mí, que entiendo poco de elementos arquitectónicos decorativos, me resultó muy fácil identificarlos:
En el interior, que no pudimos ver porque, como casi todas, estaba cerrada, se descubrieron los restos de unas pinturas medievales ocultas bajo varias capas de encalado, muy valiosas, y que motivaron el que 3 años después, en 1931, fuese declarada Monumento Nacional.
Comimos nuestros bocatas sentados en un tronco junto a la ermita y después de dar varias vueltas a su alrededor, intentando no perdernos nada (sin conseguirlo, porque me vine sin foto de la puerta, que miramos minuciosamente porque se veía que tenía elementos claramente reaprovechados...). En fin, estando sentados comiendo, viendo la carretera por la que seguía la ruta, decidimos continuar por una pista paralela hasta donde pudiéramos, siempre intentando evitar carreteras, y así lo hicimos, durante casi 3 km, y ya nos volvimos a incorporar a la carretera principal, que, en realidad, tenía muy poco tráfico.
Otros 3 km más adelante llegamos a la iglesia de Santa Eufemia, lo que queda del Monasterio de Cozuelos, en Olmos de Ojeda. Cercano a la carretera, se llega hasta ella por un bonito paseo arbolado:
En realidad, la iglesia forma parte de la llamada Finca Santa Eufemia. Al acercarnos a la entrada parecía que estaba cerrado, así que nos dimos una vuelta alrededor, por la parte de fuera del recinto amurallado que es por donde mejor se ve el triple ábside de la iglesia (a la derecha de la foto ¿veis como una hormiguita?, pues es mi marido, que sin darme cuenta salió en la foto, fijaos en el tamaño de la iglesia):
Al volver a la parte de delante, donde estaba la entrada, un señor desde una ventana nos dijo que si lo queríamos ver por dentro, dijimos que sí y al rato bajó a abrirnos. Metimos las bicis, pagamos y entramos:
El señor nos fue explicando y enseñando todo, incluso nos dijo desde donde se tenía el mejor ángulo para hacer la foto del edificio y que se vieran las tumbas antropomorfas de la esquina:
Actualmente es de propiedad particular, de una familia que lo conserva en perfecto estado, convirtiéndolo en un centro de turismo rural multifuncional, aprovechando al máximo su potencial.
El señor nos lo enseñó por dentro. En este altar se celebran bodas (tiene también salones para el convite, jardines, 2 casas rurales,...):
El señor nos indicaba hacia donde debíamos dirigir nuestra mirada y desde qué ángulo. Así vimos cosas como esta, que estaba en lo alto de una columna muy alta 😊 y no estaba fácil de apreciar, de hecho, es en la foto donde he podido ver al obispo que está en el centro, encima de las volutas o espirales, flanqueado por 2 cabezas humanas de barbas triangulares. ¿Lo veis? la foto no es muy buena, estaba muy alto y bastante oscuro:
Allí dentro hay tantas cosas que ver  y tan bonitas, tan finamente trabajadas, tan elegantes, y pensar que tienen tantos siglos... No sé si tendrá algo que ver el hecho de que, en sus inicios, perteneciera a la orden de las Comendadoras de Santiago, donde la mayoría de las religiosas eran de alto linaje, incluso de la familia real, por lo que recibían muchos donativos y recursos😏... Sea como fuere, si tenéis oportunidad no dejéis de verlo, estas rutas se pueden hacer también en coche, y, mientras, agrandar las fotos, que aunque no tengan demasiada nitidez, se aprecian cosas excepcionales:
También pudimos ver una especie de museo, un lapidario, donde guardan piezas del antiguo claustro, algunas estaban enterradas y otras en los muros, todo maravilla pura.
Fuera, a un costado, está la portada principal, el acceso de la iglesia al desaparecido claustro. Es pequeña, pero tiene taaanto arte (a la iglesia se entra por otra puerta):
                    
Detalle de esa puerta, motivos vegetales, zigzags, todo tan fino, tan bien conservado:
Al lado una ventana, que como siempre en el románico, no estaba hecha para dejar entrar luz al interior, pero primorosamente  adornada:
Y así dimos por finalizada la visita a esta iglesia, una de mis 2 preferidas de ese día, dejando al señor casi con la palabra en la boca, se veía que le encantaba enseñarlo y hablar. 
Seguimos con nuestra ruta, dirigiéndonos al pueblo, a Olmos de Ojeda, a apenas 600 m de distancia. Vimos la iglesia de San Miguel, en la parte alta, sobre las casas, en la que queda poco de su origen románico por sus múltiples reformas y reconstrucciones:
Bajamos, fuimos a una fuente cercana a coger agua fresca (en todas las fuentes que encontramos el agua estaba fresquísima y riquísima), volvimos a la carretera general y en la rotonda cercana nos confundimos. Seguimos de frente en vez de ir a la derecha🙅. Íbamos ya con alguna duda y al llegar a un cruce paramos y, en efecto, habíamos hecho 3 km en la dirección equivocada y teníamos 2 opciones, volver para atrás o meternos por un atajo atravesando una pista. Esto hicimos. Total, 1 km de subida y otro de bajada muuuy pronunciada. Pero mereció la pena. Creo que era a esta iglesia a la que más ganas tenía de llegar por las fotos que había visto. Y no me decepcionó. Es la iglesia de San Juan Bautista en Moarves de Ojeda:
No por ser muy parecido al de la iglesia de Carrión de los Condes tiene menos mérito el magnífico apostolado sobre la portada principal, un friso escultórico en el que aparece el pantocrátor bendiciendo con una mano y sosteniendo el libro de la vida en la otra, con 6 apóstoles a cada lado, identificables porque pone su nombre en los objetos que portan. A mí me encantó, el detalle de las esculturas, los arquillos y columnillas alrededor de cada apóstol, un espectáculo, la verdad, es mi otra preferida del día:
Debajo, la portada, con arcos (arquivoltas😉) adornados con motivos ajedrezados, baquetones (lo redondeado) y hojas de acanto (en el arco inferior adornado). Es una pena que esta iglesia está pegada a la carretera y encajonada entre las escasas viviendas, por lo que la vista está un poco limitada:
Por no subir por la pista tan 'pindia' por la que bajamos, la del atajo post-confusión, decidimos volver por la carretera hasta la rotonda, repetir un tramo y dirigirnos al monasterio de San Andrés de Arroyo, habitado por monjas cistercienses. El conjunto está rodeado por un muro que atravesamos por una puerta; dejamos las bicis a la entrada, junto a un rollo de Justicia (una columna que en este caso indicaba que la abadesa tenía el 'privilegio de horca y cuchillo'😲, y que primero estuvo en el cerro donde se ahorcaba), al lado de una puerta que pone 'Capilla de Forasteros' (originalmente era donde pasaban sus últimas horas los que iban a ser ahorcados).
La iglesia es enorme y ha sufrido o más bien gozado de 2 importantes restauraciones que lo han dejado con este aspecto:
El presbiterio, donde está el altar mayor, está cubierto con una bonita cúpula y aquí las 5 ventanas son un poco más grandes que las que habíamos visto hasta ahora (supongo que influido ya por el estilo cisterciense, de transición entre el románico y el gótico):
Dentro de la iglesia había una parte separada del resto por cristales para proteger la zona utilizada como coro por las monjas (no pude hacer foto, me dio sentimiento de algo íntimo y me pareció que no debía...).
No es el caso de esta foto en una cristalera en el patio ajardinado, donde se refleja la espadaña de la capilla de la entrada:
En este monasterio me quedó una sensación extraña. Éramos conscientes de que íbamos a hacer estas rutas sin poder estarnos a ver las iglesias por dentro. Como la mayoría estaban cerradas pues nada, pero este se puede visitar y por lo que he leído tiene un claustro y una sala capitular espectaculares, así que tendremos que volver a verlo, pero ya en coche, esto y el monasterio de Santa María la Real en Aguilar de Campoo, que tampoco vimos por dentro.
Pero la ruta debe continuar y nuestro siguiente objetivo era la iglesia de San Cristóbal, en Prádanos de Ojeda, en la parte alta del pueblo:
Ya bajando, nos acercamos hasta lo que pensábamos que era la ermita de San Pedro, pero en el Google Maps viene como de San Cristóbal, junto al ayuntamiento. Allí nos encontramos con una señora que nos dijo que sus hijos venían con frecuencia a Liébana, que les encantaba, la creímos 😄:
Yo tenía mucho interés por ir hasta Alar del Rey, no por el románico, sino porque ahí empezó una ruta mi marido hace años, el Canal de Castilla, y sabía que le haría ilusión acercarse, quedaba cerca.
Fuimos al punto donde comienza el canal:
Y así recorre sus primeros metros por el canal las aguas del Pisuerga, junto a las Dársenas de Alar. No descarto repetir la ruta con mi marido:
Volvimos un par de km y entramos en Nogales de Pisuerga, en busca de la iglesia de San Juan Bautista. No sé por qué, pero no tengo la foto de esa iglesia. Desde allí, en vez de volver a la carretera queríamos seguir por una pista paralela que nos llevó hasta la Harinera del Pisuerga pero el piso estaba tan deteriorado que nos volvimos para dar un rodeo. Nuestro objetivo siguiente era Rebolledo de la Torre, donde está la iglesia de San Julián y Santa Basilisa, pasando a la provincia de Burgos. Nos teníamos que desviar 6 km y tuvimos dudas por la hora y por los km ya recorridos, pero al final fuimos, buena decisión. Fueron 6 km de subida, suave al principio y durilla al final, pero muy bonitos. Y nos encontramos con esto, una iglesia con varios estilos por sucesivas reconstrucciones pero que la parte románica que conserva (portada y pórtico), hacen de ella una de las más bellas e importantes del románico español (y nos lo queríamos perder😂). Destacan los 10 arcos del pórtico (cada uno contando su propia historia), la portada, los canecillos del alero, ,...:
La portada del pórtico es sencilla:
En el muro de la izquierda del pórtico hay una ventana que desde la parte de dentro del pórtico ya nos llamó la atención, por las figuras esculpidas y por la división de la abertura central en dos partes iguales:
      
Salimos a verlo por la parte de fuera y nos sorprendió aún más. La división de la abertura vertical se veía muy diferente desde esta parte y la parte superior tenía figuras esculpidas muy finamente, parecía hecho por diferentes artistas:
                 
Volvimos sobre nuestras pedaladas, ahora bajando lo que primero subimos, con una luz de la tarde que daba al paisaje un aspecto aun más bonito. Paramos a hacer algunas fotos, en esta creo que se ve algo de la zona de las Tuerces:
Llegamos de nuevo a la carretera N611 que no abandonamos en los siguientes 5 km. Nos llamó la atención esa carretera porque casi no  tenía tráfico (la autovía pasa al lado) y está perfecta, nueva.
Nos salimos para ver el monasterio de Santa María de Mave, pero solo vimos esta parte. El monasterio hoy es una hospedería rural y, aunque creo que la iglesia se puede visitar tiene horarios y hay que reservar. Lo que vimos por fuera llama la atención por su robustez y por el color rojizo de la piedra empleada en la parte de la iglesia:
A partir de ahí, fuimos entrando y saliendo a la nacional pasando por debajo de la autovía varias veces hasta los últimos 7 km que ya los hicimos por pista. Al final, ya en Aguilar de Campoo nos perdimos un poco. Vimos un monasterio que confundimos con el de Santa María la Real y lo bordeamos como si de él se tratara, hasta que nos encontramos en un sitio que no nos cuadraba y tuvimos que volver. Era el convento de Santa Clara y la confusión nos permitió conocer el paseo del Loco o de las Pelambres viendo otra perspectiva del Pisuerga con la Colegiata de San Miguel detrás:
Retrocedimos, solo nos faltaba cruzar el Puente Mayor y estábamos junto al hotel donde nos habíamos quedado y donde estaba el coche. Montamos el dispositivo de 'vuelta a casa' y... se acabó, un finde muy bien aprovechado. Como siempre, gracias a quien lo hizo posible 💗:
Fueron 85 km y algo más de 10 horas. Cuando andamos, mi marido siempre dice que nuestras medias son😱 y ahora que vamos en bici también son más bien escasas, a mí me parece que no nos estamos tanto pero... es verdad que yo hago bastantes fotos y eso lleva su tiempo, pero después me doy mucha prisa😊. 
En resumen, aunque la ruta fue más fácil que la del día anterior, hicimos más carretera, acabaron siendo muuuchos km, así que acabé cansadita, la verdad, pero muy contenta, fui capaz💪.
Como otras veces, pongo  el enlace al track de wikiloc con la ruta exacta que hicimos y un mapa orientativo:


13/05/2026

RUTA POR EL ROMÁNICO PALENTINO I -AGUILAR DE CAMPOO

Aquí, junto al Monasterio de Santa María la Real, en Aguilar de Campoo (Palencia), comienza una nueva aventura.
Nueva actividad, esta vez en e-bike. Después de más de 40 años sin andar en bici, puedo confirmar que no se olvida. He entrenado, claro; sobre todo me daba miedo el tema del motor y de las alforjas, pero cuando mi marido consideró que ya estaba preparada, nos lanzamos a la aventura:
Queríamos hacer 2 rutas por el románico palentino. Pero teniendo en cuenta que Palencia tiene la mayor concentración de Románico de Europa, teníamos que decidir cuáles. Elegir la primera fue fácil: la que habíamos visto en la tv en un programa de Calleja, y es la que está señalizada. Nosotros comenzamos en otro punto por lo que las medidas son diferentes, pero aquí pondré las distancias oficiales, que son aproximadas, no exactas.
Comenzamos con una aproximación al embalse:
Aunque la ruta no cruzaba el puente al empezar sino al final, no pudimos evitarlo, estaba taaan bonito... pasamos por encima de la presa, con vistas al embalse por un lado y por el otro al Parque del Agua, al Puente Peatonal y al importante chorro hueco, un desagüe de fondo que puede llegar a desembalsar un gran volumen de agua en caso necesario:
Volvimos a la otra parte del puente y ahora sí, comenzamos la ruta del Románico Palentino, estilo desarrollado entre los S XI y XIII y que se distingue por su sobriedad, solidez, muros de piedra gruesos, portadas con historias, arcos de medio punto, escasa luz interior,...
La ruta nos fue separando del embalse al tiempo que nos subía de nivel, y en el km 4 encontramos nuestro primer objetivo, la iglesia de Santa Juliana, en Corvio, de pequeño tamaño, con el cementerio delante y con varias fases de construcción:
Detalles:
Continuamos la ruta prevista, pasando junto a un pinar. Por detrás montaña palentina algo nevada:
En otros 4 km llegamos a la iglesia de San Martín, situada en una campa un poco elevada en las afueras de Matalbaniega:
Tiene 2 portadas de entrada. La de la cara sur, actualmente cegada, con 2 ventanas por encima que destacan por sus adornos, siempre sobrios:
Detalle de una de esas ventanas:
Pero lo que más llama la atención son los llamados canecillos, en la cornisa. Son más de 60 y representan animales reales y fantásticos, músicos, figuras geométricas, una mujer con sus pechos mordidos por serpientes, un hombre tapando sus partes,..., pasamos un buen rato viendo la gran variedad de figuras extrañas:
Continuamos. Siempre intentamos ir por senderos (que nuestras bicis son de montaña), por carretera lo inevitable, y eso nos permitía ir por sitios así:
Llegamos a Villavega de Aguilar, km 10, a la iglesia de San Juan Bautista, de tamaño moderado, es considerada una de las más interesantes de la zona:
Junto a su portada decidimos comer ese día:
Seguimos. Mi marido me hizo alguna foto con el móvil de este tipo. Desde que paraba hasta que me la hacía (no me avisaba, yo a él, sí), y teniendo en cuenta que voy como las balas en las bajadas... pues que apenas se me veía (casi que mejor😂), y sí, yo estoy ahí, cerca del cruce con las vías del tren:
En el km 13 encontramos la iglesia de Santa María la Real, en Cillamayor. Dicen que es una de las más elegantes y mejor conservadas del norte de Palencia. Como dato curioso, decir que la portada principal de esta iglesia, que está en la parte de atrás de la de esta foto, estaba cegada por el pavimento del pueblo. Al hacer una excavación, se destaparon la puerta y varias tumbas medievales. La verdad es que esa parte de atrás tenía una pinta un poco rara, muy húmeda y sombría, con las tumbas antropomorfas... no nos gustó demasiado, pese a que la portada se veía más lujosa: 
En algunos casos, como este, también me daba mucha prisa para subir y poder hacer una foto como esta (bueno, y aprovechando que él paraba para algo😉). No se aprecia el desnivel que había para subir ahí, pero llegué medio asfixiada😤:
Señalado en los carteles en el punto kilométrico 17 (en mi opinión está antes) alcanzamos nuestra siguiente meta, la iglesia de San Andrés, en Matabuena. Para llegar tuvimos un par de confusiones. Primero, siguiendo la ruta que llevábamos, nos metimos en un sendero por un prado que acabó cerrándose del todo y nos tuvimos que volver, nada, apenas 50 m, y después vimos lo qe nos pareció un bar porque había muchas sombrillas y muchos coches, entramos y era una casa particular con mucha gente de barbacoa. Ya cogimos el camino correcto y subimos al cerro donde estaba encaramada la iglesia a unos 100 m de las casas del pueblo. Para subir, unas planchas de cemento, subidita buena.
La iglesia ha sufrido muchas modificaciones, conservando pocos restos románicos. Una de sus puertas, que da al cementerio, está medio tapada:
Detalle de la espadaña con su preciosa sillería de vetas rojizas:
Seguimos, por caminos a veces marcados por rodadas. Cuando esos surcos eran profundos se volvían peligrosos, que algún susto nos llevamos:
Después de varias subidas y bajadas, y de parar a la orilla de un arroyo para comer una mandarina, llegamos a Bustillo de Santullán, en el km 22. Allí en plena pendiente estaba la iglesia de San Bartolomé. Al llegar me distrajeron dos hombres que pasaron corriendo hacia lo alto de un prado. Algo ocurría... Al final pasó una pareja del pueblo y hablamos un poco con ellos. No pude evitar preguntarles y era que había muchos buitres sobrevolando el pueblo, ya nos habíamos fijado, y estaban preocupados por el motivo, suponían que por algún animal muerto pero nadie echaba a ninguno suyo en falta😕. Nos dijeron que, como los buitres no bajaban hasta que llegara el jefe, no podían ver si, efectivamente, se trataba de un animal. 
La iglesia ha sufrido importantes reformas que han ocultado su aspecto original, solo quedan la portada, la espadaña y la sacristía de la iglesia primitiva:
Detalle de la portada románica original, adornada en la parte superior por un óculo del siglo XVIII:
Seguimos bajando para tomar enseguida otro desvío que nos acercó a la iglesia de Santa Marina, en alto, en Villanueva de la Torre, km 23. En esta iglesia me llamo la atención los volúmenes escalonados y tan armoniosos de sus 3 partes principales (la torre-campanario, la nave y el semicircular ábside); también es curiosa la presencia de la espadaña y la torre-campanario:
Cerca está la torre defensiva que da nombre al pueblo, pero yo preferí hacerle fotos a estas cigüeñas que NO estaban en lo alto de ninguna iglesia:
Aquí mi maridito feliz acabando de bajar de la iglesia para retomar la ruta:
Continuamos y un poco más adelante, en una rotonda que hicimos para cruzar la carretera que va de Cervera de Pisuerga a Aguilar de Campoo, paramos a preguntarle algo a un señor mayor que paseaba por allí y resultó estar completamente sordo, no es la primera vez que nos pasa...Lo siento mucho por el esfuerzo que hizo el pobre por entendernos y ayudarnos😓
A unos 3 km de la iglesia anterior, en Salinas de Pisuerga, encontramos otra iglesia de las especificadas en esta ruta, la iglesia de San Pelayo, que en realidad no es románica, sino gótica, sé que la estuve mirando, que crucé la carretera para tener más ángulo y ver si me entraba un fresno curioso que había al lado, peeero, no tengo la foto, algo me distrajo...
Pasada esa iglesia y sabiendo que el río Pisuerga estaba cerca, oíamos bullicio de gente (esto fue lo que me distrajo...) y pensamos que se estarían bañando. Pues no, estaban pescando! Nada más cruzar el puente nos metimos a la derecha para hacer los siguientes km por la tranquila orilla del río hasta llegar a Barcenillas de Pisuerga, donde estaba la iglesia de La Asunción, en el km 30. Se construyó en 3 fases, la primera en estilo románico, del que podemos ver la espadaña, hoy incorporada en la torre:
En la última reforma del S XIX se incorporó la torre:
Ahora teníamos por delante otros 6-7 km más o menos llanos (bueno, digamos que con suaves subidas y bajadas), muy agradables:
Y llegamos al Barrio de Santa María, donde nos encontramos enseguida con la iglesia parroquial de La Asunción de la Virgen, en una pequeña elevación del terreno. Da a una plaza con una farola en el centro y veo en el Google Maps que las 4 calles que confluyen en esa plaza se llaman C. Iglesia Bsm😳. Junto al muro hay una fuente de agua muy fresquita donde cambiamos nuestros bidones. Estando allí llegó en coche un señor con pinta de ser el cura, pero no nos ofreció enseñarnos la iglesia por dentro😔:
Desde allí nos fuimos a ver la ermita de Santa Eulalia, en las afueras del mismo Barrio de Santa María, teníamos que seguir por la calle Bsm (ya, pero ¿cuál de ellas?😩) y la encontramos como a medio km de la parroquia y situada en un altozano. Era una de las que más ganas tenía de ver y no me defraudó. Esta es la primera vista que tienes al irnos acercando, no muy grande, con una bonita espadaña y una portada sencilla:
Dejamos las bicis abajo y dimos la vuelta a su alrededor, buscando y apreciando cada detalle. Me parecía imposible que su ábside semicircular tuviera tantos siglos y tan buen gusto:
Está dividido como en 3 zonas o calles con una ventana en cada una: 
Detalle de la del centro, la más impresionante, con un ángel alado como bendiciendo:
Las otras también eran muy bonitas, con detalles que si podéis aumentar las fotos veréis que son espectaculares (eso sí, por estas ventanas, luz hacia el interior, poca):
Allí pasamos un buen rato, pero había que continuar... Ahora teníamos por delante unos 3 km de subida hasta el punto más alto de la ruta, a 1109 m de altitud, pero aunque una vez vi a lo lejos una cuesta muy empinada que me asustó, la verdad es que lo llevé muy bien, no era para tanto, ya lo decía mi marido. Una paradita antes de afrontar el ultimo repecho (eso pensábamos entonces, qué ilusos), traguito de agua, barrita energética y pa'lante:


Después de subir a lo más alto ya solo podíamos bajar, ¿no? Pues eso hicimos despues de llanear otro par de km y de pronto, allí abajo esto:
Es la ermita de Santa Cecilia, km 42, en Vallespinoso de Aguilar, una de mis 2 preferidas en esta ruta y, por cierto, la única que estaba abierta y pudimos ver por dentro ese día. Estaba oscura, así que las fotos que tengo del interior no son muy buenas😭. El altar está más alto, supongo que por la orografía del terreno, con la mesa al borde de las escaleras y las 3 ventanas:
La ermita está construida encima de un manantial, sobre un peñasco, al que casi hay que resquilar, pero merece la pena por ver la portada llena de detalles, con sus 7 arquivoltas o arcos, 6 de ellos sencillos y el del centro espectacular:

Una verja cerrada con un gancho nos permitió pasar, con mucho cuidado porque las piedras estaban resbaladizas, por debajo de la torre circular y ver las ventanas del ábside por fuera (joyas) y la sencilla espadaña:

En resumen, es un edificio estético, muy equilibrado en sus formas y proporciones, no en vano declarado Monumento Histórico Artístico  de Carácter Nacional en 1951, lo que favoreció su posterior remodelación, y emblema publicitario del románico palentino (yo no me cansé de hacerle fotos desde todos los ángulos😅):
Continuando con la ruta, cruzamos una carretera provincial por la que transitaríamos al día siguiente. Una vez cruzada, subimos hasta tener una vista de la ermita desde un nivel superior; continuamos con suaves bajadas y subidas durante los siguientes 5 km, hasta llegar a un punto en que debíamos tomar una decisión importante. Yo había leído que en ese punto se podía ir a la izquierda para continuar por la ruta oficial atravesando un monte que si estaba mojado era muy complicado o seguir recto para salir a un pueblo y seguir por la carretera hasta Aguilar o retomar la ruta más adelante. Yo le había dicho a mi marido que mejor nos salíamos porque aunque el terreno no parecía mojado, sabíamos que había llovido en días anteriores. Cuando llegamos al punto, nos adentramos un poco por ver como estaba. Ya vi que mi marido prefería seguir así que... gran error!!! No estaba mojado, al contrario, era barro duro como una piedra, pero arado por vacas y/o caballos que habían dejado agujeros enormes en el suelo de tal forma que las bicis se quedaban trabadas, no había forma de seguir una rodada ni con ella de la mano y con el botón de ayuda... y así hicimos 2 km. Yo, a ratos ya no podía y era mi marido quien me la llevaba un rato. El pudo hacer algo montado pero a mí me daba mucho miedo. Y salirse por las orillas no era opción. Volvernos tampoco porque ya pensábamos que estaríamos más cerca del final que del principio... En fin, fue terrible, hasta que ya llegamos a una subida que estaba algo mejor, nos montamos y ya llegamos a una pista transitable, la pesadilla había terminado😱:
De ahí en adelante fue un agradable paseo, pese a que todavía teníamos que bajar por una carretera que vimos por la mañana desde el puente y nos pareció que estaba muy arriba y con muchas curvas. Y sí, fueron 6 km en los que subimos, bajamos, por pistas, por carreteras,..., hasta cruzar el puente del embalse empezando a oscurecer. Pero nos premió con este regalo:
Un par de km más por terreno conocido y llegamos al hotel donde todo fue perfecto. Guardamos las bicis en un salón que no usaban, subimos a ducharnos y cenamos en su restaurante muy bien. Y a descansar. Mi sensación era de plena satisfacción. Estaba cansada (ni tanto para lo vivido, se ve que mis esfuerzos en el gym están dando sus frutos 💃), pero taaan feliz por todo: por haber sido capaz, por no haber sido demasiada carga para mi marido, por todo lo visto, por lo bien que lo había pasado. Me encantó esta primera experiencia, la verdad.
En total nos salieron exactamente 65,7 km frente a los 56,15 km oficiales. Son casi 10 más y no entendíamos por qué. Sabíamos que alguno más sí, pero no tantos. Ahora, en casa, he visto que en  la ruta oficial  no llegan hasta algunas de las iglesias aunque todas están señaladas, pero bueno, es muy aproximado y se puede seguir muy bien, aunque me pareció difícil, sobre todo por el tipo de terreno, a veces bastante irregular y complicado, no solo en la zona del barro. Eso sí, en el punto de elegir entre ir a la izquierda y meterse al barro o seguir de frente (en mi ruta, en el km 55) mi consejo es seguir de frente o como mucho acercarse al principio del barro y si no lo ves claro volverte, que todo el camino, más de 2 km, que son muchos tirando de la bici, os lo aseguro, va a seguir igual.
Ahora voy a poner el mapa de la ruta, el que me grabó la bici y marcaré los puntos principales (con *, mis preferidas 😊). También pondré el enlace a esa ruta, la que nosotros hicimos:

ENLACE A NUESTRA RUTA: