30/07/2026

VG CORISCAO, CAMALEÑO (CANTABRIA)- 2234,5 m (desde el Puerto de S. Glorio)

Esta ruta es otra de mis preferidas, bueno, diría que en cuanto a paisajes para hacer fotos creo que es la que más me ha gustado. La luz que había ese día y el color en ese momento (lo hicimos en junio) le dio el toque especial a las fotos. Estamos en la Cordillera Cantábrica, con vistas a la montaña palentina y a la de León y esas son palabras mayores!!!
Lo hicimos hace años con más gente, pero el viento y la tormenta nos lo complicó, por lo que ahora llegó el momento de repetirlo y, desde luego, el día elegido fue un acierto total.
A mi marido le gustan las rutas un tanto complicadas, le gusta la aventura. A mí también me gustan así, pero sin pasarse, que no tengan ni demasiadas complicaciones ni dudas del tipo: 'y ahora... ¿por dónde seguimos?' Porque aunque siempre llevamos un track en el GPS, de wikiloc normalmente, no siempre son exactos y a veces te encuentras en situaciones confusas. Pero bueno, mi marido siempre se sitúa  y salimos exitosos ✌.
Esta ruta en concreto no tenía ni una cosa ni la otra: no era difícil (bueno, lo de la dificultad es muy relativo: lo que a ti te parece fácil para mí puede ser difícil, y en esto de las rutas la dificultad depende mucho del estado de forma de cada uno), ni tenía dudas, el camino está perfectamente claro, muy pisado, lo hace mucha gente.
Dejamos el coche en un aparcamiento que hay en el alto del puerto de San Glorio, que une Cantabria con León. Cruzando la carretera tomamos la pista que sube al Collado de Llesba:
Subiendo, las vistas ya empiezan a ser alucinantes, para mí muy especiales, porque podíamos ir viendo la ruta que hicimos a Peña Prieta, otra de mis preferidas, y que os relaté aquí. En la foto, por debajo, se ve la carretera N 621 por la que subimos de Potes (27 km más abajo) y encima, a la izquierda, la peña del Portillo de las Yeguas. Todo ese frente que se ve en la foto, lo anduvimos en la ruta de Peña Prieta, que queda más atrás:
Siguiendo la pista asfaltada, a poco más de 1 km, encontramos una cabaña de pastores, el chozo de San Glorio, rodeado de ganado pastando:
Al llegar al alto de Llesba, donde ya vemos la escultura del oso, dejamos la pista principal que baja hacia la izquierda y por el prado comenzamos a subir. Al fondo, por nuestra derecha, ya vemos los Picos de Europa:
Hacia atrás, Peña Prieta. Al principio creíamos que era el pico que se ve a la izquierda, encima de la lengua de nieve, pero no, está más a la izquierda, justo lo más alto:
Desde lo alto se ve perfectamente cómo la carretera N621 va serpenteando hacia los pueblos leoneses que forman parte de la llamada Tierra de la Reina, una comarca vinculada históricamente a las reinas leonesas: Llánaves de la Reina, Portilla de la Reina, Barniedo de la Reina, Villafrea de la Reina,...:
Esta parte la hacemos por el borde limítrofe entre las provincias de Cantabria y León, casi todo el rato por la parte de León y una vez pasados la Peña Gustal, la Peña Cascajal (con sus respectivos collados) y el collado Valdeloso, comienza la fiesta, los últimos 700 m para llegar ya al Coriscao, sin duda, la parte más dura de la ruta, con mucho desnivel. Mirando hacia atrás el Parque Natural de la Montaña Palentina al fondo:
Y por fin llegamos al alto del Coriscao, a 2234,5 m de altura, donde debería estar el tercer vértice geodésico más alto de Cantabria, pero no está, del cilindro ni rastro, de la base sí que queda algún trozo: 
Con razón al alto del Coriscao lo llaman el balcón de los Picos de Europa. Es que las vistas hacia el macizo Central de Picos es indescriptible:  
Y el poder reconocer muchas de las cimas que veíamos, un orgullo:
En esta foto se ve el Pico Cortés, justo el pico que está oscuro, uno de mis próximos objetivos, con el segundo vértice más alto de Cantabria (Peña Prieta es el 1º y el Coriscao el 3º). Abajo, a la izquierda se ve Espinama y la subida a Áliva y a la derecha la pedanía de las Ilces:
Detalle de mi temido Pico Cortés, que está oscuro porque justo tiene esa nubecilla encima 😄:
Perspectiva desde el alto hacia la zona de León, hacia el Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre:
Ya bajando, después de pasar un buen rato mirando a nuestro alrededor, no pude resistirme a la tentación de hacer fotos a las flores que ya había visto subiendo, de ese color que tanto me gusta:
Bajar por el tramo más costoso ahora es más fácil, claro, pero el piso un poco resquebrajado sigue requiriendo toda nuestra atención. Peña Prieta al fondo:
En esta roca nos resguardamos la otra vez que subimos:
Subiendo no me di cuenta de cosas como esta (en mi caso es verdad que el mismo camino no tiene nada que ver si lo hago en una dirección que si lo hago en la contraria 😌):
Extensos piornales a nuestro alrededor:
Vista del cordal (creo que es la Sierra Mediana) que acabamos de cruzar por la parte de León, con una cosa muy curiosa que no se aprecia demasiado bien en la foto: había como una escalera perfecta resultado del deslizamiento de la tierra (se ve al principio de la foto, como un río marrón, hacia abajo y hacia la derecha), con las peñas Gustal y Cascajal seguidas en lo alto: 
La Peña Llesba detrás de mi marido (tomada con teleobjetivo 😉):
En el último tramo antes de llegar al collado de Llesba, cambiamos un poco la ruta y tiramos hacia abajo, directamente hacia el collado de Mastrovilde, donde había visto las piedras grandes y me llamaron la atención:
En ese tramo, que fue prado a través, había hongos como estos:
Al bajar a ese collado enlazamos con la pista que evitamos al principio, la que bajaba en el cruce del collado de Llesba y así subimos por ella para después acercarnos al Monumento al oso Pardo, que está en el alto, a los pies de la peña de Llesba
Volvimos a bajar al collado y por la pista hasta el coche, 2 km más abajo. Por la pista asfaltada nos encontramos con todo el ganado que por la mañana estaba paciendo alrededor del chozo, así que ahora lo encontramos así, una imagen idílica, ¿no os parece? Estos chozos eran refugios de los pastores con una base circular y muros de piedra que se remataban con una cubierta cónica vegetal (este de Llesba parece más moderno):
Y llegamos al final de la pista, en el alto del Puerto de San Glorio donde teníamos el coche. Un día perfecto, con buen tiempo y unas tonalidades en el paisaje, maravillosas. Si tenéis oportunidad, no dudéis en hacer esta ruta, son unos 13 km, con un desnivel de menos de 700 m, donde lo más costoso son los últimos 600 m (más pendiente y terreno irregular) y si podéis ver las fotos en pantalla grande, creo que lo disfrutaréis:

Finalmente, el mapita aproximado de la ruta que es más o menos exacta, es la que grabé, pero los rótulos son... orientativos😊:


No hay comentarios:

Publicar un comentario