04/03/2021

ZAMBURIÑAS EN SALSA GALLEGA

Tenía esta receta desde hace tiempo sin publicar y me he acordado de ella cuando, hace poco, he querido hacerlo de nuevo. Me parece muy sencilla y con un resultado inmejorable, de hecho, a mí es como más me gustan. A ver qué os parece.
Ingredientes:

  • 14 zamburiñas (en este caso, congeladas)
  • 60 gr. de jamón
  • 1 vaso de tomate frito 
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Aceite (yo siempre de oliva virgen)
  • Sal y pimienta
  1. Después de descongelarlas, limpiamos bien las zamburiñas por si tuvieran alguna impureza. Quedan con un precioso color:

  
  2. En la sartén, con un chorro de aceite, pochamos la cebolla y el ajo picaditos. 

  3. Incorporamos el jamón picado, le damos unas vueltas, no mucho para que no se quede duro el jamón.

  4. Añadimos el tomate frito y que se cocine todo junto, a fuego bajo, unos 5 minutos.

  5. Agregamos sal y pimienta al gusto (y si queremos que pique un poco podemos añadir pimentón picante).

 6. Sacamos el coral (la chicha 😋) de las zamburiñas y las incorporamos a la salsa con cuidado para que no se rompan. Que cuezan unos 2-3 minutos, les damos la vuelta para que se cocinen otros 2-3 minutos:

    7. A la hora de comer ponemos las conchas en una fuente o plato de servir y vamos poniendo un coral en cada una repartiendo la salsa por encima y.... a comer (y disfrutar):

07/02/2021

COLLADO JERMOSO, PICOS DE EUROPA


Bueno, bueno, de repente me he dado cuenta de que tenía pendientes de publicar varias rutas de las que hicimos el "1º verano de pandemia" cuando pasamos unos días en Potes, aquí en Cantabria. Y eso hay que solucionarlo, que enseguida llega el buen tiempo y a lo mejor sirve de inspiración para alguien que este año también quiera protegerse e ir a la montaña. Ya os conté otras de nuestras excursiones aquí (Potes y miradores) y aquí (ermitas en Liébana). Así que voy a ello....

09/01/2021

CASTRO URDIALES- PLAYA DE MIOÑO O DÍCIDO- CASTRO URDIALES

En estos días de fiestas navideñas hicimos una escapada de esas que tanto nos gustan y que últimamente teníamos un poco descuidadas por temas familiares que nos tienen muy entretenidos.
La idea era haber hecho una excursión con mi prima, Vicente, Jose Antonio,...pero se suspendió la víspera así que por la noche busqué una ruta fácil (llevaba mucho tiempo sin andar) y esta, una parte de la costa que nos faltaba, me pareció una buena opción. 
Hace tiempo hicimos otra ruta desde Islares hasta Castro Urdiales y esto fue lo último que anduvimos aquel día, la zona del Trampolín, en el extremo occidental de la playa de Ostende:

Así que esta vez, después de aparcar junto a la plaza de toros de Castro, empezamos donde lo dejamos aquella vez, en la playa de Ostende, playa que se forma en la ensenada de Urdiales, en la misma ciudad:
Caminando por el paseo marítimo, pasamos junto a la Punta de los Cuervos (en la foto anterior, la roca más grande que se ve, que separa la llamada playa del Matadero) y junto a lo que llaman la playa del Pedregal (yo lo veo más como una piscina natural) que no tiene salida al mar, parecido a la de Gulpiyuri:


Si te fijas, en la foto anterior se ven 2 estatuas del estilo de los Raqueros de Santander:
Continuamos hasta la Atalaya desde donde se tiene una bonita perspectiva de la iglesia de Santa María de la Asunción (en torno a la cual se celebra la Pasión Viviente el día de Viernes Santo, fiesta declarada de Interés Turístico Nacional):



Es de estilo gótico, construida entre los S XIII y XV. En su nave central se pueden distinguir 3 pisos, el primero con arcadas y el más alto con grandes ventanales:

En la misma explanada donde se encuentra la iglesia está el castillo-faro de Santa Ana:

El muro que bordea esa península parecía muy agradable para varias aves que, sin duda, extrañaran la falta de turismo en la zona:

Desde allí también se ve muy bien la dársena mayor del puerto de Castro Urdiales, con el Club Náutico flotando en sus aguas (a la izquierda de la foto), el Parque Amestoy, la dársena antigua, la Lonja, la rampa,...:

Ya para salir de la península donde se sitúan la iglesia de Santa María y el faro podemos ver las ruinas de la iglesia de San Pedro con su puerta de arco apuntado:
Vista desde el otro lado de la iglesia de Santa María con la entrada a la dársena antigua debajo de ella, el Castillo-Faro, el puente medieval y la ermita de Santa Ana :
Continuamos por el paseo marítimo dejando atrás el contradique o muelle de Don Luis, reconocible por su colorido y sus escalinatas, el cual, junto con el dique Norte (en la foto, al fondo, acaba en un faro). dan protección y abrigo al puerto de Castro Urdiales):
Enseguida llegamos a la otra playa importante de Castro, algo más pequeña que la de Ostende, Brazomar:
Playa de Brazomar vista desde el otro lado, una vez cruzada la ría:
Continuamos por la avenida de la playa hasta adentrarnos en el parque Cotolino, en el que no nos estuvimos mucho, que a todo no nos daba tiempo.
Salimos del parque y cruzamos entre pisos hasta llegar a unas escalerillas que nos volvieron a sacar al borde del mar, junto a una "playa", Pocillo de los Frailes, una pequeña cala de roca y cantos rodados, rodeada de una campa, junto al barrio nuevo de Cotolino:
Libertad, paz,...:
Estamos en la Punta de Mioño o de la Gorda, con vistas hacia la Iglesia, el faro y el dique Norte rodeando el puerto:
Continuamos nuestra marcha hacia el cargadero de Dícido en la localidad de Mioño, el único que se conserva de los 3 cargaderos de mineral que se construyeron para dar servicio a los Altos Hornos de Vizcaya, una gran estructura voladiza de hierro sustentada sobre una columna de piedra de sillería levantada en el mar:
Viniendo desde la parte de Castro Urdiales, se llega a una especie de parque con varias plataformas con cerramientos de troncos, pasarelas y bancos (allí comimos maravillosamente). Se puede bajar hasta el cargadero por unas escaleras y pasando por unos túneles puedes ver la boca cerrada con una reja. Está en muy malas condiciones de conservación pese a que está declarado Bien de Interés Cultural:
Viéndolo desde arriba no te haces idea de la red de túneles (algunos ya cerrados o intransitables) que hay allí debajo:
Otros permitían el paso hacia un parque ya en la parte de Mioño y que se podía ver desde arriba:
En ese trayecto hay varios carteles que cuentan la historia de estos cargaderos, pero me pareció que todo estaba muy descuidado, quizás por la situación de la pandemia que estamos pasando. Y sin entrar en polémicas, pienso que quizás deberían mantener sitios como este en perfectas condiciones, lugares donde poder pasear cumpliendo todas las normas y sin miedo a contagios...:
Y así llegamos a la playa de Mioño o de Dícido que, al menos ese día, estaba fuertemente azotada por las olas:
Menos mal que un muro de contención protege a los posibles bañistas:
Al salir de la playa nos encontramos con esto, una réplica de la Virgen de Mioño (la original está en la parroquia) en una cueva natural que se ha convertido en lugar de peregrinación, y que cuenta con su leyenda, claro. Dicen que la talla policromada apareció en la playa tras un temporal y los vecinos intentaron varias veces llevarla en una embarcación hasta Castro, pero siempre se hundía la barca por lo que decidieron dejarla allí:
Para salir de la playa una carretera bien escoltada:
Atravesamos el pueblo de Mioño en paralelo al río hasta que ya nos desviamos en busca del túnel que horada el Cerro donde están las antenas y que forma parte de la Vía Verde de Castro- Traslaviña:
Es el túnel de Valverde, tiene 397 m. de largo y une las localidades de Mioño y Castro en 5 minutos andando (o menos en bicicleta, claro):
Las bocas tienen diferente forma en una parte y en otra por lo que te da una sensación rara cuando estás dentro (comparad esta foto y la anterior). Esta es la boca de Castro:
Y esta la de Mioño, más en punta:

Salimos del túnel y caminamos un poco hasta llegar a estas escaleras que nos depositaron de nuevo en la ciudad de Castro:
Y así cruzamos de nuevo Castro Urdiales en sentido contrario, más por el centro, pero sin poder evitar acercarnos en algunos puntos al mar y poder jugar un poco con la cámara y su velocidad de obturación😅:
Anduvimos unos 15 km, en un día nublado pero con buena temperatura, en el que pudimos oxigenarnos, casi en solitario, descubriendo lugares que no sabíamos que existían pese a vivir a poco más de media hora...
Os dejo un mapa orientativo de la ruta que hicimos:



25/10/2020

BIZCOCHO DE CALABAZA- HALLOWEEN


Ahora que llega 👻Halloween 👻, no puedo dejar de recordar (y de hacer) este bizcocho que probé en su momento y que había hecho una de mis primas. Yo no soy mucho de calabaza, ni para bien ni para mal, pero este bizcocho me gustó. Lo hice el año pasado con su receta que es más o menos parecida (creo que con 1 huevo menos y sin la ralladura de limón). Después lo repetí para la noche de Halloween con esos cambios y me parece que incluso está mejor, el toque del limón a mí particularmente me encantó. De hecho, creo que en el ranking de mis bizcochos favoritos quizás está por la 2ª posición, detrás del de zanahoria. Bueno, para gustos están los sabores. Lo importante es tener opciones e ir probando, ¿no os parece?.
Ingredientes:
  • 300 gr de calabaza limpia (sin corteza ni pepitas)
  • 4 huevos medianos
  • 1 yogur natural
  • 375 gr de azúcar (3 medidas de yogur)
  • 250 gr de harina (3 medidas de yogur)
  • 1 sobre de levadura
  • 1 cucharadita de canela
  • Sal (una pizca)
  • Ralladura de 1/2 limón
1.- Cortamos la calabaza en trozos y la trituramos (yo lo hice en la picadora de la batidora, pero si no se tiene también se puede hacer con la batidora directamente):

2.- Batir el azúcar y los huevos con la varilla de la batidora, durante un buen rato, 4 o 5 minutos, que blanquee y aumente de volumen. 

3.- Incorporamos el yogur natural y la sal y batimos:

4.- Vamos agregando la harina y la levadura tamizadas (pasándolas por un colador), de poco en poco, batiendo sólo hasta integrar.

5.- Añadimos la canela y la ralladura de limón:
6.- Mezclamos:
7.- Finalmente, incorporamos la calabaza y mezclamos:
8.-Vertemos la mezcla en un molde desmontable que habremos engrasado y enharinado (o sea, untado con mantequilla o aceite y espolvoreado con harina, quitando el sobrante).

9.-Se mete al horno precalentado, posición media, calor arriba y abajo, 180º C, durante unos 40 minutos comprobando que no se dore demasiado por encima (si es así, se tapa con papel de aluminio) y pinchando con palillo hasta que salga limpio:


10.- Se deja enfriar antes de desmoldar:
11.- Y se adorna al gusto, yo hice un dibujillo en un folio, recorté los ojos, la nariz y la boca en el centro de un círculo un poco más pequeño que el bizcocho. Espolvoree con azúcar glas para que quedara marcado alrededor de la cara también y este fue el resultado:
Ya después el humor que tengas para jugar en la noche del terror es cosa tuya:
Al día siguiente lo desayunamos:
Detalle del corte con agujero incluido: es que no di unos golpecitos con el molde antes de meterlo al horno como suelo hacer y quedó como muy terrorífico (fijaos en la foto anterior, en el bizcocho del plato transparente, ¿estoy loca o en el corte parece que hay una cara con unos ojos y la nariz en el centro 👻? 
Lo dicho, un bizcocho muy rico, muy jugoso. Ahora que se acerca Haloween animaos a hacerlo y sorprended a los vuestros. Mantengamos el ánimo en lo más alto 💪, que ahora es más necesario que nunca, pero, eso sí, con sentido común!!!