28/08/2016

MOUSSE DE LIMÓN

Hace un par de semanas me di cuenta de que no había hecho un post con uno de mis postres favoritos: la mousse de limón. No es ni siquiera una receta de tan fácil como resulta su elaboración.
Ingredientes:
  • 1 lata de leche condensada (370 gr.)
  • 4 yogures naturales (o griegos)
  • 3 limones
Yo cuando pienso en esta receta, pienso en la receta 1-2-3. Me explico: Cuando empecé a hacerla (ya hace muchos años), la hacía con 1 lata de leche condensada, 2 medidas (latas) de leche y 3 limones. Y aunque así está ya muy bueno, con el tiempo he ido cambiando la leche, primero por yogures naturales y actualmente lo hago con yogures griegos, todo ello en pos de añadirle más cremosidad si cabe. Así que en vez de poner 2 medidas de leche, pongo 4 yogures griegos.

Sacamos el zumo de los 3 limones y ponemos todos los ingredientes en un bol, lo batimos con la batidora hasta que quede homogéneo. Podemos rallarle un poco de la corteza de limón para potenciar el sabor. Ahora, en verano, lo metemos en el frigo para que esté fresquito y os puedo asegurar que está delicioso. Probadlo.

 Sólo nos queda servirlo en unas copas monas, adornarlo un poco a nuestro gusto y ..... A DISFRUTAR!!!!

01/08/2016

TARTA DE CEREZAS

El pasado 17 de julio  mi marido y yo estuvimos en la Feria de la Cereza que cada año se celebra en esta época, aunque no siempre coincide con la misma fecha. Tiene lugar en un pueblo perteneciente al valle de Caderechas, en Salas de Bureba, provincia de Burgos. Estuvimos en la Feria y de paso recorrimos el Valle, cumpliendo mi sueño de estar un rato debajo de un cerezo cargado de cerezas, pero esto es otra historia. Compramos abundantes cerezas (DO Valle de Caderechas), así que había que hacer algún postre con ellas. Aquí os le presento. Muy rico!!!

Ingredientes:
  • Para la base:
200 gr. de galletas María (un paquete).
100 gr. de mantequilla.
1 cucharada de azúcar.

  • Para el relleno:
200 gr. de cerezas.
1 cucharada de azúcar.
2 cucharadas de zumo de limón.
1 cucharada bien llena de maicena.
Un poco de agua fría.
150 gr. de perlas (o gotas) de chocolate fondant.
300 gr. de mascarpone.
100 gr. de azúcar glass.
1 cucharada de vainilla líquida.

  • Para la cobertura de chocolate (opcional):
80 ml. de nata líquida para montar.
150 gr. de chocolate negro.
Cerezas para decorar (en mi caso, utilicé 9).


Para esta tarta había decidido probar a hornear y añadir un poco de  azúcar a la base de galletas, otras veces no lo hago. Y me gustó mucho, queda triscante y muy sabrosa. Así que lo primero precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos un molde. Yo en este caso he utilizado uno rectangular, que no es desmontable, por lo cual le forré con papel de horno, dejando sobrante por los lados para poder desmoldar la tarta con facilidad.
Ahora mezclamos la mantequilla derretida (lo metí un poco en el microondas) con las galletas trituradas (yo con la picadora de la batidora) y con la cucharada de azúcar. Cubrimos el fondo del molde con esta mezcla apretándolo bien con los dedos. 
Lo metemos al horno unos 15 minutos, o hasta que los bordes se doren un poco. Lo sacamos y dejamos que se enfríe en el mismo molde.

Por otra parte, en un cazo pequeño ponemos las cerezas que habremos picado quitando las pepitas, que no queremos quedarnos sin dientes,  con la cucharada de azúcar y el zumo de limón. Ponemos al calor y removemos hasta que se deshaga el azúcar:










Disolvemos la maicena en un par de cucharadas de agua fría. Lo incorporamos al cazo y lo movemos con energía para que no se pegue al fondo, hasta que la mezcla espese. Lo ponemos en un bol y reservamos:

Comenzamos con el relleno de queso: en otro bol mezclamos el mascarpone, el azúcar glass y la vainilla. Añadimos las gotas de chocolate  y lo pasamos con la batidora para que se trocee el chocolate y se mezcle todo bien. Aunque en la foto no lo parece, quedan trozos de chocolate:
Añadimos la mezcla de las cerezas y batimos otro poco. No se trata de hacer una crema, sino de que queden tropiezos.
Así es que tenemos el relleno de la tarta de queso, cerezas y chocolate. Es el momento de ponerlo sobre la base de galleta, procurando que nos quede liso por encima.
Lo metemos al frigo toda la noche para que el relleno quede bien compacto, no debemos olvidar que no lleva ni gelatina ni nada que dé firmeza, así que hay que dar tiempo al frío para que haga su función.
Ya sólo nos queda hacer la cobertura de chocolate o ganaché (lo que estoy aprendiendo...): Yo esta vez puse la nata en un cazo y cuando estuvo caliente incorporé el chocolate partido en onzas removiendo hasta que se disuelva. No lo volveré a hacer. Prefiero calentar la nata y el chocolate en el microondas de poco en poco tiempo, moviéndolo hasta que se disuelva. Lo dejamos templar un poco (no mucho para que no se endurezca) y lo vertemos sobre la tarta dejando que se enfríe otra hora por lo menos en el trigo:
Esto es opcional, porque también lo podemos cubrir con azúcar glass o a nuestro gusto, eso sí,  con otra mermelada, no lo acabo de ver...
Para adornarlo con las cerezas hice un almíbar con agua y azúcar, lo dejé que redujera y metí las cerezas rápidamente para que se impregnaran.  Mi fallo fue que las puse en un plato a enfriar, se quedó duro el almíbar y alguna perdió el rabo al intentar cogerlas, mejor ponerlas directamente encima de la tarta:

Después ya lo desmoldé tirando del papel vegetal y quedó perfecta, ¿o no os lo parece?:

Para los amantes del chocolate negro (marido, hija, hermana,... es una delicia, y para mí, que no lo soy tanto, también me encantó la mezcla de sabores y texturas). Así que volveré a hacerla, pero pondré menos gotas de chocolate para que no quede tan oscuro el relleno o las picaré a mano:


Sólo nos queda... DISFRUTARLO!!! 


22/07/2016

RUTA DE LOS PUENTES

Esta vez nos adentramos en el Parque Natural Saja-Besaya. Hermosa  zona en el corazón de Cantabria, siendo el parque natural más extenso de la comunidad, más de 24000 Ha. El día empezó con malas perspectivas climatológicas. Aquí llovía. Pero, aunque ninguna página del tiempo daba buenos pronósticos, nosotros, que somos del norte, nos pusimos en camino, con la fe puesta en una posible confusión (que a veces pasa, ¿no?). Pues allá que nos dirigimos: mi marido, Angelines, Manuel y yo. Y Joy, por supuesto.  Por el camino, se veía oscuro, como de ir a llover abundantemente, nuestra fe se iba al garete por momentos, pero... Dejamos los coches en la campa de Ucieda. Al llegar llovía un poco pero como ya estábamos allí y, además, provistos de chubasqueros y paraguas, pues nada, a caminar. Buena idea. Enseguida dejó de llover. La ruta que hicimos, llamada así, de los puentes, está bien señalizada desde el principio. La campa es una importante extensión con un edificio, la Casa del Monte, además de una zona de parque infantil y mesas con bancos, junto al río Bayones, ideal para pasar el día rodeados de naturaleza. :
Enfrente el río y un primer puente. La de puentes que nos faltaban por ver...:
Comenzamos a andar por una pista, por la que pueden circular vehículos, y esta vez sí, cruzamos nuestro primer puente:
Enseguida la pista se divide. Nosotros nos fuimos a la derecha. Allí había un cartel indicador de un sendero adaptado, de 2 km. de longitud, ideal para hacer con niños o para quien le cueste más andar. El entorno, alrededor del río Bayones, merece la pena.
Nosotros seguimos, por la pista de la derecha y cuesta arriba. No llovía pero el ambiente rebosaba humedad, con nubes bajas, con montes de múltiples tonos de verde...:
4 Km. más arriba llegamos a otro cartel que nos indica que hemos de dejar la pista para adentrarnos en el bosque. Estos son los primeros escalones en esa dirección, comienza la aventura:
En efecto, enseguida parece que nos vayamos a meter en el Mundo de  Mordor. La lluvia amenazaba, pero salvo algún momento de ligera llovizna (sí, el calabobos de toda la vida), que afrontamos con los chubasqueros, ni siquiera tuvimos que abrir los paraguas:
Eso sí, en algún tramo, el suelo estaba un poco embarrado:
El sendero, siempre claro, nos indicaba por donde cruzar los múltiples arroyos que descienden por el monte:
Los puentes se iban sucediendo. De todos los tamaños y formas, siempre atendiendo a las necesidades del terreno:
En esta ruta podemos ver otros 2 árboles clasificados como singulares (en este post  os enseñé otra ruta, la de Ruente-Monte Aá, con árboles singulares también). Para ver el primero, el llamado "roble tumbao" hay que dejar el sendero y bajar un poco a la izquierda, está señalizado perfectamente:
La verdad es que impresiona, hace pensar un poco. El tiempo le ha dado una extraña peculiaridad...:
El entorno del Tumbao daba sensación de otoño, por tantas hojas caídas como había. También encontré esto, un tronco cubierto de un musgo precioso, el star moss o musgo estrellado (el tortula ruralis), que me encanta. Había bastante por la zona:
 Otro puente. Alguno supuso un reto de superación para la chica de verde (vale, este no):
 Este quizás sea de los más bonitos, desde luego, creo que el más alto:
Allí me hubiera pasado horas. Escuchando el leve rumor del agua  deslizándose entre las piedras: 
 Salimos de este bosque para atravesar otra ladera, esta vez desprovista de árboles, camino de la Tierra Media:
Al otro lado nos esperaba otro bosque:
 Y más puentes, algunos tan... como este, uno de mis preferidos, por su sencillez, por su manera de demostrarnos lo fácil que a veces puede resultar superar una dificultad en el camino:
Aquí el bosque tomaba colores rojizos y verdes, en completa armonía:
Una delicia para los sentidos:
Hasta las raíces  de algún árbol arrancado por el viento, sin contemplaciones, mantenían el aspecto de figura misteriosa:
Otro puente para atravesar un pequeño regato, este con "barandilla" en un solo lado:
Este otro, a un poco más de altura, ya tenía por los dos lados:
Este más básico:
Más adelante nos encontramos con el segundo árbol singular que se ve en esta ruta. Se trata del Haya nº 20, con su cartelito identificativo:
La ruta continúa por preciosos parajes, cortando la ladera:
Otro puente, precioso en su simpleza:
Y de repente llegamos a una especie de micro-valle, con su micro-clima. Aquello parecía otro mundo: diferente vegetación, diferente luz, diferente temperatura...,  un oasis de helechos en medio de un desierto de árboles. Y no era más que lo que se ve en la foto, micro, micro:
Salimos de nuevo a la superficie. Al fondo, tras el acebo,   hubiéramos visto los Picos de Europa, si hubiera estado despejado:
 Y así continuamos hasta llegar a una pista que subía hacia el Toral Era el final del sendero:
 Nosotros bajamos por la pista hacia la izquierda, bordeando de nuevo el río Bayones, con más puentes, estos ya más elaborados:
 Continuamos por la pista hasta encontrarnos con otro panel informativo del sendero adaptado, el que vimos al principio, pero esta vez en la otra punta. Decidimos continuar por él. Sólo una parte del mismo está acondicionado como se ve en la foto:
Tiene 10 paneles táctiles informativos sobre la fauna y la flora de este espacio natural:

Y así volvimos a enlazar con el principio de la ruta, donde estaba el otro cartel informativo, donde ya sólo quedaba una pista que seguimos hasta llegar al coche. Hicimos unos 17 km., es una ruta fácil, con una subida importante al principio, pero después es bastante llana, con pequeñas subidas y bajadas. Y es preciosa. He leído que es  aun más bonita en otoño, por el color ocre, pero así también merece la pena disfrutarla. Por lo menos a nosotros, nos encantó, y Joy lo pasó en grande, eso sí, acabó irreconocible, pero el río estaba a mano. No pongo la ruta en el mapa porque al ser tan boscoso, no se ve bien el camino en el Google Earth, pero  este enlace es una buena referencia. No dejéis de daros una vuelta por allí (si no lo conocéis)  aunque no sea para andar, porque el entorno os gustará!!! Ah, y me lo contáis!!!
En esta ruta se recorre un tramo del Soplao. Si queréis ver otros tramos y experiencias con esta prueba cántabra, podéis pinchar en los siguientes enlaces:
⇛  EL TORAL

05/07/2016

ENSALADAS VARIAS II


Como lo prometido es deuda, aquí va la segunda parte del especial-ensaladas (aquíaquíaquí y aquí podéis ver otras recopilaciones). Insisto en que en este tema, la imaginación al poder!!!
La primera que quiero compartir esta vez con vosotr@s es una ensalada fresca, de lechuga, palitos de surimi, manzana en trocitos, huevo cocido y sucedáneo de caviar negro. Para aliñarlo mezclé aceite, vinagre (yo siempre en proporción de 3x1) y una cucharada de mostaza (y sal, claro):


Mi segunda propuesta es un poco más elaborada. Se trata de una ensalada de champiñones laminados, jamón york, queso al gusto pero que se derrita con facilidad, lechugas variadas, yogur natural y mayonesa. De base ponemos las lechugas, encima los champiñones salteados en un poco de aceite, hasta que se evapore el líquido que sueltan, encima ponemos el queso en lonchas o en trocitos o rallado para que se derrita un poco. Cuando se enfríe lo ponemos encima de la lechuga, seguimos con el jamón york en trozos y lo cubrimos con la mayonesa y el yogur que habremos mezclado bien:

Ahora os voy a comentar esta otra ensalada, un poco diferente, al menos visualmente. Es la básica de lechuga, tomate, queso fresco, aguacate y manzana partida en lonchas finas y pasadas por la sartén con un poco de mantequilla y una cucharada de azúcar para caramelizarla. Lo aliñé con una vinagreta de aceite, vinagre, sal y mermelada de fresa, todo ello bien batido:

Mi última propuesta es una rica ensalada de lechuga (se nota que me gusta ¿eh?) puesta en un lado del plato. En el otro lado puse rodajas de queso de Burgos  partidas por la mitad, encima tomate también en medias lonchas y jamón ibérico. Por encima piqué albaricoques en trocitos y lo aliñé con aceite, vinagre de módena y sal. También puse un albaricoque entero abierto en lonchas para adornar cada plato:
Espero que os sirva de inspiración y hagáis diferentes ensaladas y, sobre todo, que me lo contéis!!!