viernes, 18 de septiembre de 2015

MENORCA 2

En el post anterior (aquí), os contaba los primeros días de mis vacaciones de agosto en Menorca. Ahora voy a seguir pero antes quiero explicar, para quien no conozca la isla, que tiene 53 km. de largo (de punta a punta) y 216 km. de perímetro, pero no hay una carretera que bordee la costa, sino que hay una carretera principal que va de Mahón a Ciudadella, la Me-1, alguna otra que une Mahón con algún punto importante y luego están las que van desde la principal hasta las calas, pero casi ninguna une una cala con otra (aunque esté muy cerca), por lo que vas a una cala, vuelves a la carretera principal, vas a otra, y así sucesivamente. Esto hace que, aunque las distancias no son grandes, te lleve más tiempo. En general, las carreteras están bien, aunque nada de autovías, y algunas con envidiables carriles-bici anexos:
En los mapas que se manejan allí, vemos marcado un camino que circunvala la costa, es el cami de cavalls, de 185 km., apto para hacer andando o a caballo, prohibido con vehículo de motor. 
Y empezamos el tercer día con el coche. Nos habían dicho que a Cala Macarella, era mejor ir a primera hora, porque se llenaba. Después de desayunar nos fuimos para allá. Los últimos km. en coche eran por una carretera estrecha, yo sólo pensaba en que si venía un coche en sentido contrario, no cabíamos. Para ir ningún problema, todos en la misma dirección. Mucho antes de llegar ya vimos una señal luminosa que indicaba la ocupación de los aparcamientos de un par de calas de la zona, de hecho, a una ya no se podía entrar, imaginaros!!! Llegamos a Macarella, bueno hasta donde se puede entrar en coche (aquí había que pagar si querías aparcar más cerca). Tras un rato andando, llegamos a la cala. Muy bonita, para algunos la más bonita de Menorca:
Sabíamos que desde esta cala, Macarella, se pasaba a la cala Macarelleta. Ya vimos un camino en lo alto, por el borde del acantilado y allá que nos fuimos. Maravilloso. Las vistas espectaculares:
Siguiendo la senda, con apenas unas ramas como única protección para evitar precipitarte al mar, llegas a un punto en que si miras a tu derecha ves esto, aguas transparentes, pinos que llegan hasta el borde del agua, barcos flotando del aire para no molestar al mar...:
Y si miramos hacia nuestra izquierda, ¿qué decir?, la pequeña Cala Macarelleta, perfecta para practicar snorkel:
Pues nada, la cala siguiente era Cala Turqueta, esta tiene su propio aparcamiento, pero era el que vimos el cartelito de completo en la carretera, así que si la queríamos ver tocaba andar y como eso no nos asusta (que somos gente andarina, jajaja), pues... andando, que es gerundio. Unos 2 km más allá, a través de bosques de pinos mediterraneos, por caminos bien señalizados, nos encontramos con Cala Turqueta, virgen, de aguas cristalinas, pequeña, con atraque de barcos de excursiones (muy buena idea para llegar, la verdad). Por un costado la gente se tiraba al agua desde la roca, a bastante altura:
El color del agua...:
Y ya desde allí y tras varios bañitos nos volvimos a Cala Macarella, pasando por Macarelleta y después por otro sendero, no por el borde del acantilado, con un sol de justicia, y, aunque rodeados de árboles, aquí el muchacho echando mano de los recursos a su alcance en todo momento:
En Macarella comimos en un bar que hay en la playa porque teníamos miedo de tardar mucho en salir de allí: tanta gente  y con una carretera tan estrecha... Por la tarde nos fuimos (la salida fue rápida) a Ciudadela, antigua capital de Menorca.
Ciutadella es la 2ª ciudad en importancia de la isla, con más habitantes que Maó.
Aparcamos en la Plaza des Born, con su obelisco:
Al lado, el ayuntamiento:

Desde donde nos podemos asomar para ver el precioso puerto, que no permite el atraque de barcos de gran calado:
Callejeando llegamos hasta la catedral. Ciudadela es la sede del obispado de la isla:
De estilo barroco con fachada actual de estilo neoclásico, fue construida sobre una antigua mezquita y en su interior pudimos ver los dos niveles de vidrieras y el órgano, además de varias capillas:

Cerca encontramos una cosa tan curiosa como esta, entre dos ventanas-escaparate de una tienda de ropa infantil, cuelga este cuadro que da lugar a esta imagen: 
Casas elegantes, como la Casa Saura, del S. XVII:
 La Plaza del Mercado o de La Libertad, con puestos de pescadería y carnicería:

Ciudad pequeña pero elegante, de calles estrechas y edificios singulares, como este rincón con uno de las torres del Convento de San Agustín al fondo:

Salimos de Ciudatella en dirección a nuestro último destino: Pedrera de s´Hostal o Líthica, muy cerca, a 1 km.. Nos la podíamos haber saltado, la verdad. No me gustó nada de nada. Es una antigua cantera, parada, y que la asociación Líthica alquiló con intención de darle una nueva imagen, fomentando su esencia de laberinto y de jardín. El laberinto, curioso:
Los jardines...:
Y ya nos fuimos al hotel, duchita, cañita, descanso con otro precioso atardecer ante nuestros ojos. Cenamos y nos fuimos a Cala Fornells, que con eso de que lo teníamos al lado no nos habíamos acercado. Subimos, andando y ya de noche, hasta la Torre de Fornells, intuyendo que, desde allí, las vistas han de ser muy buenas. Queda pendiente. En la subida hay una pequeña capilla , de Nuestra Señora de Lourdes, excavada en la roca:
Regresamos al hotel, una copita viendo las animaciones del hotel y a dormir. Al día siguiente devolvimos el coche y ya nos dedicamos a descansar en la playa de Arenal. Todos los días hacíamos, a una hora u otra, un poco de snorkel en un costado de esa playa. Para ello habíamos ido bien preparados, ¿o no? Bueno, para eso y para leer, para tomar el sol con protección... jajaja:
Por la tarde nos fuimos al otro extremo de la playa, para subirnos a una peña, justo por donde veíamos desaparecer el sol cada día. Otro motivo para volver: bañarme en aquella parte, había un rincón espectacular, donde el agua no podía estar más transparente:
Desde lo alto del peñón también teníamos otra perspectiva maravillosa de la zona, con nuestro hotel al fondo, el agua cambiaba de tonalidad constantemente, aquí verde, allí mil tonos de azules...:
Después de saltar de piedra en piedra por allí, volvimos al hotel. Sesión de lectura desde uno de sus jardines sobre la playa. Relax total:
Al día siguiente volvimos a repetir sesión de descanso, lectura, baños, nadar,... Y por la noche íbamos andando hasta la otra parte de la playa por la pasarela de madera:
Y ya nos despedimos de estas vacaciones, francamente agradables, en el chiringuito chill-out que había al otro extremo de la playa:
La mañana del sábado la pasamos también en la playa del hotel y después de comer ya nos vinieron a buscar para llevarnos al aeropuerto.
El coche le alquilamos por 3 días, aunque nos le entregaron la tarde anterior. Para mí es lo justo, porque quieras que no, el marchar a ver cosas es cansado, así que pensamos que los últimos días los pasaríamos disfrutando del hotel y sus alrededores, en plan relajado.
Como hice en la 1ª parte de mi estancia en Menorca, haré un resumen de los lugares que visitamos el último día con coche:

DÍA 3:
  • Cala Macarella.
  • Cala Macarelleta.
  • Cala Turqueta.
  • Ciudadela.
  • Pedrera de s´Hostal o Líthica. 
  • Fornells.
Dejo también un mapa con los sitios que fuimos a ver, por si a alguien le sirve de referencia:


Nos falta mucho por ver, así que.... ¡¡¡¡VOLVEREMOS!!!!


1 comentario:

  1. VER ESTAS FOTOS DAN PAZ. NO ME IMAGINO LO QUE ES ESE SITIO

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